jueves, 2 de junio de 2016

LA LEYENDA DE LA LAGUNA DE VACARAS

El Pico Veleta (Sierra Nevada)
     El Pico del Veleta es, con una altitud de 3395,68 m, la cuarta cumbre más alta de España y segunda de su cordillera, sólo por detrás del Teide (Tenerife), Mulhacén (Sierra Nevada) y Aneto (Pirineos). Está enclavado en la provincia de Granada, y pertenece a Sierra Nevada.

     Según dicen, allí se encuentra un pequeño lago, el cual, siempre ha estado envuelto en grandes misterios, ocultos en sus profundidades, donde magos y brujas hacian sus encuentros nocturnos, lejos de ojos curiosos.

      Hubo una vez, un pastor conducia su rebaño por esas montañas como siempre, pero un día, un par de ovejas se separarón demasiado del rebaño y se perdieron. El pastor, buscando sus ovejas, llego a orillas de una laguna cuando ya caía la noche, siendo demasiado tarde para volver, buscó algun lugar donde refujiarse del frio de la noche. 

     De repente, oyó voces que se acercaban, temiendo que no fueran buena gente se ocultó detrás de unos matorrales. Entre el follaje vio a dos hombres, iban extrañamente vestidos, y uno de ellos llevaba en las manos un libro abierto, el cual despedian un resplandor dorado, mientras el otro sostenía una hermosa red de pescador.

Se detuvieron a corta distancia del pastor y el pri­mero de ellos, inclinando su vista sobre las páginas del libro, leyó unos momentos y dijo a su acompañante:
-Echa la red.
La red se hundió en las aguas del lago y al momento la sintieron cargada. Tiraron con vigor hacia la super­ficie y sacaron un hermoso caballo tan negro, como la noche. El hombre que sostenía el libro, con des­deñoso semblante, exclamó:
-No, no es éste; echemos de nuevo la red. Y la echaron, y a los pocos instantes vieron salir otro caballo variegado.
-Tampoco, tampoco es éste -dijo con impacien­cia el lector; probemos una vez más. Echa la red. Esta vez, un maravilloso caballo tan blanco, que deslumbraba, apareció sobre el agua tranquila.
-Basta, éste es -murmuró el del libro.
Los dos hombres se acercaron al caballo, y le susurraron algo a los oídos, el caballo asintió, y ambos, subieron sobre la blanca montura, el animal dio un par de vueltas en la orilla, y de repente, con salto, empezó a cabalgar por el aire, desapareciendo con sus pasajeros en el cielo de la noche. El pastor contemplaba la asombrosa escena. Los vio marchar y nunca volvió a saber más de ellos.
Otra leyenda sobre el lago dice que llegará el día en que saldrá un día del monte e, irrumpiendo fe­roz e inclemente, anegará la ciudad. Y Granada y su vega desaparecerán bajo el turbión. Esto es tan cierto, que una noche un pastor que estaba sentado junto al lago, oyó una voz que interrogaba, amenazadora:
-¿Quieres que rompa el dique? Dime que sí, e inun­daré Granada.
Y otra voz, grave y piadosa, respondía:
-Todavía no, todavía no.
Otra vez fue un fraile el que, estando sentado a la orilla del lago, se vio sorprendido por la ingrata pre­sencia del diablo, que merodeaba por aquellos luga­res, en busca de almas a quienes tentar.


Fuentes: Wikipedia, http://tiocarlosproducciones02.blogspot.com.es, Universidades Lectoras