Mostrando entradas con la etiqueta Hidra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hidra. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2020

YOLAO / IOLAS / IOLAO

     En la mitología griega Yolao, Iolas o Iolao, hijo de Ificles y Automedusa, era uno de los más fieles compañeros de su tío Heracles, a quien solía conducir el carro. Plutarco y Eurípides le presentan incluso como su amante.

     Ayudó a su tío a matar a la hidra de Lerna (cauterizando sus cuellos a medida que Heracles los decapitaba para impedir que las cabezas se regenerasen) y a capturar el ganado de Gerión. Tomó parte en la expedición de los argonautas y también en la caza del jabalí de Calidón. También ganó en los primeros Juegos Olímpicos, instituidos por Heracles, conduciendo los caballos de éste.

     Se casó con Mégara, a quien le había cedido su tío porque le recordaba el asesinato de los hijos de ambos, y tuvo con ella una hija, Leipefilena. Fue enviado por Heracles a Cerdeña al mando de los hijos que había tenido con las hijas de Tespio, con la orden de fundar una colonia. Allí tomó de los habitantes las mejores regiones del país, las civilizó, y sería más tarde adorado en ellas. De Cerdeña fue a Sicilia, y luego volvió con Heracles poco antes de la muerte de éste.

     Después de que Deyanira envenenase a su esposo Heracles, creyendo que le era infiel con Yole, Yolao prendió la pira funeraria en la que se inmoló (si bien otras versiones dicen que fue Filoctetes). Tras esto, cuando sus restos no pudieron ser descubiertos (porque había sido ascendido al Olimpo), Yolao fue el primero que le ofreció sacrificios como un semidiós.

     Según Pausanias Yolao murió en Cerdeña, mientras que según Píndaro y otras fuentes fue enterrado en la tumba de su abuelo, Anfitrión, donde fue adorado como un héroe.

     Tal era su apego por los hijos de Heracles que tras su muerte, cuando Euristeo exigió a los atenienses la rendición de éstos, que habían sido amablemente recibidos en la ciudad, Yolao pidió a los dioses del inframundo permiso para recuperar por una hora su juventud y volver de nuevo a la tierra para ayudarlos. El permiso le fue concedido y así mató a Euristeo. Otra versión hace que la juventud la recupere gracias a la intervención de la diosa Hebe, esposa de Heracles en el Olimpo y, por tanto, su tía política.

sábado, 25 de julio de 2015

LA HIDRA DE LERNA

        En la mitología griega, la Hidra de Lerna era un antiguo y despiadado monstruo acuático ctónico (hace referencia a los dioses o espíritus del inframundo, por oposición a las deidades celestes. A veces también se los denomina telúricos), con forma de serpiente o dragón, cuyo número de cabezas va desde tres, cinco o nueve hasta cien, e incluso diez mil según la fuente, y aliento venenoso a la que Heracles mató en el segundo de sus doce trabajos. La Hidra poseía la virtud de regenerar dos cabezas por cada una que perdía o le era amputada, y su guarida era el lago de Lerna en el golfo de la Argólida (cerca de Nauplia), si bien los arqueólogos han confirmado que este lugar sagrado es anterior incluso a la ciudad micénica de Argos, pues Lerna fue el lugar del mito de las Danaides (fueron las cincuenta hijas del rey Dánao, hermano de Egipto, que tuvo cincuenta hijos varones). 

        En la Antigua Grecia, se llamaba Lerna a una región de manantiales y a un lago cercanos a la costa oriental del Peloponeso, al sur de Argos. El secreto del manantial de Lerna era el don de Poseidón cuando éste yació con Amimone, hija de Dánao. Lerna era una de las entradas al Inframundo, y los antiguos misterios lerneos, consagrados a Deméter, se celebraban allí. Pausanias (fue un viajero, geógrafo e historiador griego del siglo II) dice que los misterios fueron instaurados por Filamón, gemelo de Autólico. En el lago Alcíone, el héroe que se atreviera podía lograr entrar al mundo de las tinieblas, como hizo Dioniso, guiado por Prosimno, en busca de su madre Sémele. Para los mortales el lago era peligroso

        La Hidra descendía de Tifón (disforme de la Tierra y el Tártaro) y Equidna (una ninfa mitad humana, mitad serpiente). Guardaba una de las entradas al Hades. Fue criada por Hera a la sombra de un plátano en las proximidades de la fuente Amimone, en Lerna. La diosa le infundió todo su odio por Heracles (Hércules en la mitología romana). A pesar de que ningún arma podía dañar a Hidra, a Heracles le fue encomendado en el segundo de doce trabajos eliminarla. Para ello pidió ayuda a su sobrino Yolao, quien quemaba el cuello de cada cabeza de serpiente que Heracles iba decapitando, para evitar que naciera una nueva serpiente; de esta manera, fue como mataron a Hidra.

        Se decía que era hermana del León de Nemea, y que también por esa razón deseaba tomar venganza contra el héroe, pues éste había dado muerte a aquél en el primero de sus doce trabajos. A tal punto aborrecía la Hidra a Heracles, que Euristeo la eligió como segunda labor expiatoria para el hijo de Zeus. Otras fuentes refieren a la Hidra como hermana de Quimera, el Cancerbero o Cerbero, Ortro, la Esfinge, el Dragón Ladón, el León de Nemea, el Águila de Prometeo, el Dragón de la Cólquida y la Cerda de Cromio.

Heracles (Hércules) y Yolao, matando a la Hidra
 Fuentes: Wikipedia, EcuredLas Cosas que Nunca Existieron