jueves, 14 de marzo de 2019

ÉSACO

     En la mitología griega, Ésaco era un hijo de Príamo y Arisbe. Había recibido de su abuelo Mérope el don de interpretar los sueños. De este modo, cuando Hécuba, poco antes del nacimiento de Paris, soñó que daba a luz a un tizón encendido que incendiaba toda la ciudad de Troya, fue a consultarlo. Su respuesta fue que el niño iba ser la causa de la ruina de su patria, y que había que matarlo en cuanto naciese.

     Ésaco tuvo un final desgraciado, pues se enamoró de la ninfa Hesperia o Astérope, hija del dios río Cebrén, quien al escapar de su persecución, murió por la mordedura de una serpiente, y él, enloquecido, se arrojó al mar. Compadecida, la titánide Tetis lo transformó en somormujo (en un pájaro). Otra versión señala que Ésaco estaba casado con Astérope cuando ella murió.

Fuente: Wikipedia