sábado, 11 de agosto de 2018

JANO

     En la mitología romana, Jano es el dios de las puertas, los comienzos, los portales, las transiciones y los finales. Por eso le fue consagrado el primer mes del año y se le invocaba públicamente el primer día de enero.

     Jano es representado con dos caras, mirando hacia ambos lados de su perfil y no tiene equivalente en la mitología griega.

     Dentro de sus apelativos, vale la pena destacar dos: Jano Patulsio, que era usado para invocar la cara del dios que se ubicaba delante de la puerta por quien deseaba atravesarla. Como complemento, la cara que se le opone a ésta del otro lado de la puerta, es invocada como Jano Clusivio. Ambos nombres declaran la doble funcionalidad del dios.

     Gracias a los ojos en la parte posterior de su cabeza pudo derrotar a la ninfa Cama, que tenía por costumbre atraer a sus amantes a una cueva diciéndoles que enseguida estaría con ellos y huyendo al instante.

     Según la leyenda, cuando los sabinos intentaron tomar el Capitolio, Jano hizo brotar agua hirviendo sobre los enemigos. Por ello se le invocaba al comenzar una guerra, y mientras ésta durara, las puertas de su templo permanecían siempre abiertas, con el fin de que acudiera en ayuda de la ciudad; cuando Roma estaba en paz, las puertas se cerraban.

     Al igual que Prometeo, Jano es una clase de héroe cultural, ya que se le atribuye entre otras cosas la invención del dinero, la navegación y la agricultura.​ En su tratado sobre los Fastos, Ovidio caracteriza a Jano como aquel que él solo custodia el Universo. Jano es padre de Fontus, dios de las fuentes, cascadas y pozos.

     Según Plutarco, la explicación a estas dos caras, se encuentra en que, gracias a la intervención de Saturno, el reinado de Jano pasó de ser caótico a convertirse en civilización. Para Ovidio, era su capacidad para abrir o cerrar todo lo que se halla sobre la Tierra con su simple voluntad y para controlar tanto el cielo como el mar, además del giro del planeta sobre sí mismo. Además, habla de que este dios mira simultáneamente a oriente y a occidente, consiguiendo así equilibrar el cosmos.

Fuentes: Wikipedia
               https://sobreleyendas.com/