domingo, 15 de enero de 2017

NIX, DIOSA DE LA NOCHE

     Al principio de los tiempos, sólo reinaba el Caos o la Nada. De él surgieron los dioses primordiales o primigenios: Gea (la Tierra), Eros (la fuerza de la Procreación), el Tártaro o Inframundo, Érebo o dios primordial de la Oscuridad y Nyx, la diosa de la Noche (los romanos la llamaban Nox).

     Según Hesíodo, Nyx era la responsable de la existencia de muchos de sus dioses más importantes. Con su hermano Érebo (Oscuridad), la Noche concibió a Éter (Puro brillo, Luminosidad) y Hemera (Día). Más tarde, por sí misma y sin intervención masculina, Nix engendró a Moros (Destino), Ker (Perdición), Tánatos (Muerte), Hipnos (Sueño), Geras (Vejez), Ezis (Angustia), Ápate (Engaño), Némesis (Castigo merecido), Eris (Discordia), Filotes (Amistad, Ternura), Momo (Burla), las Hespérides (Hijas de la Tarde), los Oniros (los Sueños), las Keres (Espíritus de la destrucción y muerte) y las Moiras (Destino), correspondiéndose estas dos últimas con Ker y Moros respectivamente.

     Los griegos creían que el día comenzaba cuando Hermera salía del Tártaro a la superficie, sustituyendo a su madre Nyx, y que la noche llegaba cuando la hija regresaba al Inframundo y volvía a ser sustituída por la madre.
   
     Una mayoría de sus hijos eran maléficos y oscuros. Los griegos la describían como una bella mujer alada que conducía un carro, con un gran manto negro plagado de estrellas y acompañada de sus hijos Hipnos y Tánatos. Sus poderes excedían a los de cualquier otro Dios y su culto se llevaba a cabo en toda Grecia, mediante sacrificios de gallos y ovejas negras. Su animal sagrado era el búho y su planta simbólica, la adormidera.

     Nix merodea en el fondo de otros cultos. Por eso había una estatua llamada Noche en el templo de Artemisa en Éfeso. Los espartanos rendían culto al Sueño y a la Muerte, concebidos como gemelos, siendo la Noche su madre.

Fuentes: Wikipedia
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