domingo, 12 de noviembre de 2017

HECATÓNQUIROS

     En la mitología griega, los Hecatónquiros o Hecatónqueros, conocidos también como Centimanos, eran gigantes con 100 brazos y 50 cabezas, hijos de Gea y Urano. Su padre los arrojó al Tártaro, pero fueron rescatados por Cronos, al que ayudaron a castrar y derrocar a Urano. Después, Cronos les encerró de nuevo en el Tártaro, donde permanecieron guardados por Campe hasta que Zeus los rescató. Durante la Guerra de los Titanes, arrojaban rocas de cien en cien a los Titanes.

     Al terminar la guerra, los Hecatónquiros se establecieron en palacios en el río Océano, convirtiéndose en los guardianes de las puertas del Tártaro, donde Zeus había encerrado a los Titanes.

     A veces se considera a los Hecatónquiros como deidades del mar, y puede que provengan de los pentekonter, barcos con cincuenta remeros.

     Los Hecatónquiros eran Briareo (‘fuerte’), Giges y Coto. Homero también se refirió a Briareo como Egeón (‘cabruno’), que era el padre, también dios del mar.

     Representaban las fuerzas de la naturaleza, los desastres naturales: Briareo es el de los maremotos y huracanes, Coto el de los volcanes y el fuego, y Giges, el de los terremotos y la tierra.

     Briareo es el más famoso, en ocasiones, es considerado hijo de Ponto y Tálasa como dios marino. Su esposa fue la diosa Cimopolea, hija de Poseidón y Anfitrite, que lo hizo padre de Oiolica y Etna (en otras versiones hija de Gea).

     La Ilíada cuenta que en algún momento los dioses estaban intentando derrocar a Zeus, y éste llegó a ser encadenado por Hera, Atenea y Poseidón, pero fracasaron cuando Tetis invocó a Briareo y a los demás Hecatónquiros, y éstos acudieron en ayuda de Zeus.


Fuente: Wikipedia, http://es.mitologia.wikia.com/