sábado, 5 de mayo de 2018

CORONIS / CORÓNIDE

Apolo y Corónide, Adam Elsheimer (1578 - 1610)
     En la mitología griega, Coronis o Corónide es una muchacha de Larisa amante de Apolo; se trata de la madre de Asclepio. Es la hija de Flegias, rey de los lapitas.

   Apolo dejó un cuervo de plumas blancas para que la guardara mientras él iba a Delfos. Pero Corónide estaba enamorada en secreto de Isquis, el hijo de Elato, aunque Apolo la había dejado ya encinta. El cuervo partió para Delfos para informar a Apolo, aunque ya había adivinado la infidelidad y maldijo al cuervo por no haberle sacado los ojos a Isquis cuando se acercó a Corónide. Esa maldición hizo que el cuervo se volviera negro y desde entonces todos sus descendientes han sido negros.

     Cuando Apolo se quejó a su hermana Artemisa, ella le vengó disparando flechas a Corónide, matandola. Después Apolo se arrepintió. Su alma ya estaba en el Tártaro, su cadáver estaba colocado en la pira fúnebre y ya habían encendido el fuego, cuando Apolo le hizo una seña a Hermes, quien a la luz de las llamas sacó al niño todavía vivo de la matriz de Corónide. Era un varón, al que Apolo puso el nombre de Asclepio y llevó a la cueva del centauro Quirón, donde aprendió medicina y cazar. En cuanto a Isquis, llamado también Quilo, algunos dicen que lo mató Zeus con un rayo, y otros que lo derribó de un disparo el mismo Apolo.

     Otra versión cuenta que, el padre de Corónide, Flegias, fue a Epidauro para reconocer el territorio y el número de sus habitantes, con su hija Corónide, quien estaba encinta por Apolo. En el santuario de Apolo, con ayuda de Artemisa y de las Parcas, Corónide dio a luz un niño, al que abandonó en el monte Titión. Allí, Arestanas, un cabrero, observando que su perra y una de sus cabras ya no estaban con él, salió en su busca y las encontró amamantando a un niño. Estaba a punto de levantar al niño cuando una luz brillante a su alrededor lo detuvo, se retiró, dejando así a Asclepio bajo la protección de su padre Apolo.

     Asclepio, aprendió el arte de la curación tanto de Apolo como de Quirón. No sólo curaba a los enfermos, sino que además Atenea le dio dos redomas con sangre de la gorgona Medusa; con la extraída de las venas de su lado izquierdo podía resucitar a los muertos, con la extraída de su lado derecho podía matar. Otros dicen que Atenea y Asclepio se repartieron la sangre entre ambos: él la utilizaba para salvar la vida, y ella para destruir la vida e instigar guerras.