viernes, 10 de abril de 2020

CATREO

     En la mitología griega, Catreo fue un rey de Creta, hijo y sucesor de Minos y Pasífae. Era padre de Aérope, Clímene, Apemósine y Altémenes.

     Un oráculo le había advertido de que moriría a manos de uno de sus hijos. Pese a que intentó ocultar el oráculo a sus hijos, Altémenes y Apemósine se enteraron, y para evitar que se cumpliera el vaticinio se trasladaron voluntariamente a Rodas, donde fundaron Cretinia, en recuerdo de su patria.

     Por otra parte, Catreo procedió a entregar a un comerciante, Nauplio, a las otras dos hijas, para que las vendiera como esclavas en el extranjero. Aérope fue entregada a Plístenes, rey de Argos y padre de Atreo. A la muerte de Plístenes, se casó con Atreo; de esta unión nacieron Menelao y Agamenón (de Aérope, Atreo y Tiestes circulan versiones diferentes). Clímene se casó con Nauplio y juntos concibieron a Éax y Palamedes.

     Pero los años fueron pasando y viejo ya, Catreo deseó legar el trono a su hijo. De manera que salió en su busca, rumbo a Rodas. Cuando desembarcó, unos boyeros les confundieron con piratas que pretendían hacerse con su ganado. Y aunque protestó e intentó dar a conocer su verdadera identidad, el ladrido de los perros que cuidaban el ganado impidió que sus atacantes le entendieran, por lo que procedieron a lapidarlos. Por fin, apareció Altémenes, que remató al viejo con su jabalina. Cuando el pobre hombre se enteró de lo que había hecho, fue tragado por la tierra a petición propia. El oráculo, como en tantas ocasiones, inexorablemente, se cumplió.

     Helena fue raptada por Paris mientras Menelao asistía a los funerales de su abuelo Catreo.

Fuente: Wikipedia