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martes, 18 de febrero de 2020

FORNAX

     En la mitología romana, Fornax era la diosa de los hogares y de los hornos, donde se tostaban los granos de trigo.

     La leyenda dice que los romanos ofrecían a Ceres los primeros productos de la tierra, pero luego, tostaban el grano en el horno o el hogar.

     Su fiesta, la Fornacalia, se celebraba el 17 de febrero, y era anunciada por el curio maximus (un sacerdote). ​Otros autores piensan que era una fiesta movible a mediados de febrero, cuyo período era fijado por el curio maximus.

     Se llevaba a cabo en el Foro, donde cada Curia (tribu) anunciaba una fecha para su sacrificio, ya que para los campesinos que no sabían leer era la última oportunidad para celebrarla. A todos los que olvidaban la fiesta se les llamaba locos (stulti), ya que se suponía que desconocían cuál era su curia y tenían que hacer una ofrenda en la llamada "Fiesta de los locos" (stultorum feria), el 17 de febrero, el día de la Quirinalia.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 15 de enero de 2020

PENATES / DI PENATES

     En la mitología romana, Penates o Di Penates, eran originalmente genios protectores del hogar, brindando protección a toda la casa (penates familiares o menores), existiendo también los protectores del Estado (penates públicos o mayores). Estaban emparentados con los lares, los genios y las larvae. Los penates son mencionados por Propercio.

     El nombre se deriva de penus, la despensa o almacén de la casa. Se encargaron, inicialmente, de proteger las despensas, para luego extenderse a toda la casa. Se les ofrendaba una parte de la comida diaria, que debía ser colocada en el corazón de la figura que los representaba.

     Los magistrados de la ciudad prestaban juramento ante los Penates públicos. Algunas veces los Penates eran representados como un par de jóvenes. En la colina Velia en Roma existía un templo dedicado a ellos.

Fuente: Wikipedia

jueves, 14 de febrero de 2019

LARES

     En la mitología romana, los lares eran hijos de Lara, ​una de las náyades, y el dios Mercurio (algunas fuentes mencionan a Júpiter)​ cuyo origen se encuentra en los cultos etruscos a los dioses familiares.

     La religión de la antigua Roma presentaba dos vertientes: por un lado, los cultos públicos o estatales y, por otro, los cultos privados o domésticos. Dentro de esta segunda vertiente se sitúa la adoración de los llamados dioses de la familia. Entre estos se encuentran los lares loci, cuya función era velar por el territorio en que se encontraba la casa familiar. Tanto es así, que antes de que la propiedad privada fuese regulada por el derecho, eran los dioses lares los encargados de evitar que los extraños se adentrasen en tierras ajenas mediante, según la creencia popular, la amenaza de enfermedades que podían llegar a ser mortales.

     Los lares se representaban en forma de pequeñas estatuas. Estas se colocaban tanto dentro como fuera de la casa en pequeños altares llamados lararia, donde se realizaban ofrendas o se les rendía oración. En la casa, el larario solía situarse en el atrio, lo más cerca posible de la puerta principal. En el caso de los apartamentos, se colocaba cerca de la cocina, aunque en una misma casa podían existir varios y no era extraño que se encontrasen en los dormitorios. Lo que era importante, sin embargo, es que no estuviesen en lugares poco transitados o escondidos, con el fin de que no fuesen ignorados u olvidados.

     Más adelante surge cierta confusión entre éstas figurillas y las de los manes, almas de los antepasados muertos.

     A partir de Teodosio I el Grande , comenzó un ataque abierto contra la antigua religión, muy arraigada aún entre el pueblo. Obligados a profesar una única religión oficial, muchas personas continuaron con sus prácticas anteriores, pero dándoles un tinte "cristiano". De esta forma el larario mantuvo su posición cercana a la puerta de entrada, pero conteniendo una imagen de Jesús, de un santo o hasta de la Virgen. Los lares urbanos fueron cambiados por los santos patronos, el lar personal o genio por el ángel de la guarda y así por el estilo.

     Tipos de lares:

          -Lares compitales: de las encrucijadas.
          -Lares domestici: del hogar.
          -Lares familiares: de la familia.
          -Lares permarini: del mar.
          -Lares rurales: de la tierra.
          -Lares viales: de los viajeros o que presidían los caminos.
          -Lares urbanos: protectores de las ciudades.
          -Lares personales o protectores personales: cuidaba a una persona desde su nacimiento.

Fuente: Wikipedia

sábado, 26 de agosto de 2017

VESTA

     En la mitología romana, Vesta era la diosa del hogar, hija de Saturno y de Ops y hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón, Juno y Ceres. Se corresponde con Hestia en la mitología griega. Es el símbolo de la fidelidad.

     Representa el arte de mantener el fuego del hogar y del templo interno. Está relacionada con las Vestales que eran reclutadas a la edad de diez años para mantener encendida la llama del templo dedicado a la diosa, como «sacerdotisas del fuego eterno».

     No hay representaciones, los ritos para invocarla se hacían a través de la ceremonia del fuego. Esotéricamente, se dice que basta prender una vela color anaranjado en su nombre para sentir su presencia, amistosa y cálida. Generalmente se la representa por un círculo, puesto que en la Antigua Roma, el círculo simbolizaba la totalidad y estaba en medio de la Ciudad. 

     Su culto fue establecido en Roma por Numa (segundo rey de Roma, sucesor de Rómulo). En la religión romana, Vesta era asistida por las vestales a las que protegía. En una ocasión, la vestal Aemilia descuidó la llama y ésta se apagó. La muchacha, sabiendo que el descuido lo pagaría con la vida, imploró llorando a la diosa y ésta, enternecida, la revivió de manera milagrosa.

     Vestal, era una sacerdotisa consagrada a la diosa Vesta. Eran consideradas fundamentales para la continuidad y seguridad de Roma. Eran sacerdotisas públicas Vesta publica populi Romani Quiritium y, constituían una excepción en el mundo sacerdotal, que estaba compuesto de hombres.

     Las vestales debían ser vírgenes, de padre y madre reconocidos, y de gran hermosura. Eran seleccionadas a la edad de seis a diez años. Su mayor responsabilidad era mantener encendido el fuego sagrado. Estaban liberadas de las obligaciones sociales habituales de casarse y tener hijos, y tenían voto de castidad para dedicarse expresamente al estudio y correcta observancia de los rituales estatales que no podían efectuar los colegios sacerdotales masculinos, como la preparación de la mola salsa (una especie de focaccia sagrada) que se utilizaba en sacrificios. Estaban tocadas con un velo en la cabeza y portaban una lámpara encendida entre las manos.

     Cuando una candidata era seleccionada, era separada de su familia, conducida al templo donde le eran cortados los cabellos, y donde era suspendida de un árbol, a fin de dejar claro que ya no dependía de su familia.

     El servicio duraba treinta años, diez de los cuales estaban dedicados al aprendizaje, diez al servicio y diez a la instrucción de nuevas vestales.Transcurridos estos años podían casarse si querían, aunque casi siempre lo que ocurría es que las vestales retiradas decidían permanecer célibes en el templo.

     Si el fuego se apagaba, se reunía el Senado, se buscaban las causas, se remediaban, se expiaba el templo y se volvía a encender el fuego, que era encendido usando la luz solar. La vestal que hubiera estado de guardia cuando el fuego se apagaba, era azotada.

     Las vestales tenían el privilegio de absolver a un condenado a muerte que encontraran cuando éste era conducido al cadalso, siempre y cuando se demostrase que el encuentro había sido casual.

     El perder la virginidad era considerado una falta peor incluso que el permitir que se apagase el fuego sagrado. El castigo era la lapidación; luego fue sustituida por el decapitamiento y el enterramiento en vida y a su compañero se le condenaba a muerte. Sin embargo, sólo se conocen veinte casos en los que esta falta fue detectada y castigada.

     Las vestales fueron disueltas por el emperador Teodosio El Grande en el año 394. Cualquier ofensa contra ellas podía ser castigada con la muerte.

Fuente: Wikipedia

sábado, 8 de julio de 2017

TELLUS / TERRA

     Tellus o Terra era una diosa que personificaba la Tierra en la mitología romana. Era mencionada a menudo en contraste con Júpiter, el dios del cielo, y estaba relacionada con Dis Pater y los Manes. Su equivalente en la mitología griega era Gea, y como tal se decía que era la madre de Fama, la diosa de los rumores y la fama.

     Los romanos apelaban a ella durante los terremotos. También en solemnes juramentos como la tumba común de todas las cosas, junto con los Manes y con Júpiter. Cuando se prestaba juramento por Tellus (o por los dioses del inframundo) la gente estrechaba sus manos hacia abajo, análogamente a como la giraban hacia arriba cuando juraban por Júpiter.

     Tellus era responsable, junto con la diosa Ceres, de la productividad del cultivo. Como la griega Deméter, también estaba asociada con el matrimonio, la maternidad y los embarazos, tanto humanos como animales.

     Se celebraban en su honor los festivales de la siembra, en enero, al final de la temporada de siembra invernal, fijados por el Pontifex en dos días de mercado consecutivos: la primera parte del 24 al 26 de enero en honor a Tellus y la segunda una semana después en honor a Ceres. Al mismo tiempo en el campo, se sacrificaba una cerda preñada a Tellus y Ceres.

     El 15 de abril, para asegurar la abundancia durante todo el año, se celebraba un festival dedicado a Tellus llamado Fordicidia u Hordicidia. Este festival incluía el sacrificio de vacas preñadas en honor de la diosa y era dirigido por el Pontifex Maximus y las vírgenes vestales (sacerdotisas consagradas a la diosa Vesta). Las vestales guardaban las cenizas de los terneros nonatos hasta el festival de la Parilia¹, donde se usaban para realizar purificaciones.

    En la vida privada se ofrecía sacrificios a Tellus en las épocas de siembra y cosecha, especialmente cuando un miembro de la familia había muerto sin habérsele prestado los debidos honores, pues era Tellus quien había recibido al difunto en su seno.

¹Importantes festividades religiosas por la que se conmemoraba la legendaria fundación de la Urbe. Tenían lugar todos los 21 de abril

Fuente: Wikipedia 

miércoles, 21 de junio de 2017

HESTIA

     En la mitología griega, Hestia es la diosa de la cocina, la arquitectura, el hogar, o, más apropiadamente, del fuego que da calor y vida a los hogares. Es una diosa pacífica. Su equivalente romana sería la diosa Vesta, aunque el culto romano a ésta difería bastante del de los griegos.

     Era la hija primogénita de los titanes Crono y Rea, y la primera en ser devorada por su padre al nacer; por lo que fue la última expulsada del cuerpo de su padre. Era hermana de Zeus, Poseidón, Hades, Hera y Deméter.

    Tras la Titanomaquia, Hestia fue cortejada por Poseidón y por Apolo, pero juró sobre la cabeza de Zeus que permanecería siempre virgen, evitando así la primera disputa entre dioses olímpicos. El rey de los dioses le correspondió cediéndole la primera víctima de todos los sacrificios públicos y los lugares preeminentes de todas las casas.

     Como diosa del hogar y la familia, Hestia apenas salía del Olimpo excepto para atender el oráculo de Delfos, y nunca se inmiscuía en las disputas de los dioses y los hombres, por lo que  aparece poco en los relatos mitológicos a pesar de ser una de las principales diosas de la religión griega y, posteriormente, romana.

     Cuando Dioniso es admitido en el Olimpo, Hestia cede su puesto en el consejo de los doce dioses, mostrando otra vez su carácter pacífico. Dioniso fortaleció su categoría de dios olímpico y ella se dedicó por completo al cuidado del fuego sagrado del Olimpo.

     Ovidio cuenta que Príapo, borracho, había intentado violar a Hestia en una fiesta a la que habían acudido todos los dioses. El rebuzno del asno de Sileno despertó a la diosa justo cuando este se abalanzaba sobre ella, dándole el tiempo suficiente para huir. Sin embargo, es posible que esta historia sea una deformación latina posterior de una escena protagonizada por la ninfa Lotis.

     Otra versión cuenta que en lugar de ser Hestia quien escapaba, fue Príapo, ya que al despertar la diosa, le empezó a gritar y él huyó. Este hecho provocó que el asno fuese su animal favorito y en sus festividades, estos animales eran engalanados con guirnaldas.

     Según los Himnos homéricos, la casa de Hestia estaba en la parte más alta del Olimpo. Hermes fue su sobrino favorito y quien, cuando éste permanecía en el Olimpo, pasaba mucho tiempo en casa de su tía contándole sus aventuras o las noticias que les ocurrían a dioses, semidioses o humanos. Ellos eran quienes organizaban los banquetes. Por el contrario, Afrodita fue una diosa cuyo comportamiento siempre desaprobó y no hubo ninguna ocasión en que ésta pudiera convencer o engañar para que la virginal Hestia se permitiese un devaneo amoroso.

Fuente: Wikipedia

domingo, 22 de enero de 2017

DOMOVOI

     Domovoi es la deidad del hogar, que cuida de la vida de toda la familia que vive en la casa, en el folclore eslavo. En Ucrania,  se le considera como el espíritu que vive al lado del fuego del hogar, y probablemente dios benévolo que se oponía al diablo, pero su disgusto trae mala suerte y el gafe al hogar.

     En la cristiandad el Domovoi adquiere una apariencia esquiva, y se empieza a percibir como una fuerza impura y que puede ser dañina en la casa.

     Los Domovois son masculinos, pequeños, muchas veces están totalmente cubiertos de pelo. De acuerdo con algunas tradiciones, toma el aspecto de los actuales o antiguos habitantes de la casa, y tiene una barba gris, unas veces con cola, otra con cuernos. En algunas tradiciones lo describen como un perro o un gato. 

     No le gustan los espejos ni la gente que duerme cerca de las puertas. A veces se oye, por la noche, como hace algunos trabajos de la casa. La gente respeta a Domovoi, y cuando alguien habla de él, le llaman respetuosamente abuelo o dueño.

     Para atraer al Domovoi, se sale fuera de la vivienda vistiendo las mejores ropas, y se dice en voz alta "Dedushka Dobrojot (benévolo abuelo), por favor entra en mi casa y ayuda a los tuyos". Para librarse de un Domovoi rival, hay que golpear las paredes con un haz, gritando "abuelo Domovoi, ayúdame a echar el intruso". En caso de mudanza, se dice "¡Domovoi, Domovoi, no permanezcas aquí y ven nuestra la familia!".

     Cuando una nueva casa es construida, la tradición polaca atrae un Domovoi colocando un trozo de pan debajo de la estufa o cocina, mientras que en la tradición rusa se invita al antiguo Domovoi de la casa que ha acompañado a la familia con el ofrecimiento de una bota vieja como lugar para alojarse en la casa nueva. En la tradición ucraniana, cuando una familia cambia de casa, dicen que la última noche antes de cambiarse, hay que dar a Domovik de comer y beber, y pedirle que vaya con todos la nueva vivienda, ya que la economía doméstica depende de él.

     Un pan salado envuelto en una tela blanca sirve apara apaciguar al espíritu, y la colocación de un lino blanco y limpio en la habitación, es una invitación a que coma con la familia. Colgar botas viejas en el patio, es otra forma de honrarlo.

     Si el Domovoi se vuelve infeliz, le juega malas pasadas a los miembros de la casa. Si la familia puede determinar la causa del descontento del Domovoi, pueden rectificar la situación volviendo las cosas a la situación normal. En caso contrario, la actuación del espíritu se incrementará. Lo habitual es que la familia viva en armonía con el espíritu, y no ocurran problemas. Si quiere a alguien le hace trenzas en el pelo y si tiene antipatía le da pellizcos.

Fuente: Wikipedia

domingo, 15 de enero de 2017

KIKIMORA

     La Kikimora es el espíritu femenino de la mitología eslava, que dependiendo de con quién esté casada, adopta una forma u otra: la de bruja del pantano, si es esposa de un Silvano, o la de Domovija; si es la mujer de Domovoi, el espíritu de la casa; si es la esposa de Domomói, se la puede encontrar detrás de la estufa o en el sótano de la casa. 

     Nacen de los espíritus de los niños muertos sin bautizar o en los fetos abortados, y según las leyendas, estos últimos vendrán a buscar a su madre, cuando esta muera para llevar su alma al infierno.

     La Kikimora es un espíritu del sueño y de los fantasmas de la noche, son las pesadillas, sus principales atributos son el hilo (tejido), los lugares húmedos y la  oscuridad. La segunda parte de su nombre señala su naturaleza, Mora (Mor, Mara) es una diosa de la muerte.

     Las ocupaciones de la Kikimora son el hilado y la costura: en la noche ella espía a los propietarios y teje pesadillas con sus hilos sobre sus camas. Por las noches, los niños se preocupan y confunden al ver el hilo que se teje en las esquinas (como los hilos de las arañas) y el sonidos del hilado de la  Kikimora indica problemas en la casa.  Su aparición se considera de mal augurio. Los campesinos creen que la Kikimora puede entrar cuando los carpinteros construyen o reparan una casa. Para evitar ello se colocan muñecas de trapos  (con la figura de la “kikimory”) bajo la viga principal o en la esquina delantera de la casa.

     Suele aparecer por la noche, durante el invierno, principalmente  en la noche antes de Navidad. Si se queda en una casa es perjudicial para la agricultura y molesta a sus habitantes, lanza los platos, impide el sueño, hace ruido por la noche, causa daño a los animales de la granja, etc. A veces la Kikimora aparece antes de la muerte de algún miembro de la familia, se la escucha llorar, al igual que las banshees. Se cuenta que una persona que ve a una Kikimora hilar pronto morirá. 

     En algunos cuentos, se la describe como una mujer de mediana edad, un poco torcida y fea, delgada y larga nariz, y como algunos duendes, se la representa a veces con cuernos, lleva el cabello cubierto con un trapo. Se la representa con pies de gallina o ave. También es descrita como una pequeña mujer andrajosa y con sucia ropa y apariencia excéntrica.

     Para apaciguar a una enojada Kikimora se deben lavar todas las ollas y sartenes. Para librarse de una Kikimora hay varios medios como exorcismos, rezos, colgar jarras con cuellos rotos  en los gallineros, atar con hilos las bolsas del pan salado, para que no pueda llevarle su ración de pan a su esposo, el Domovói,  y este por inútil la eche del hogar, etc.

Fuentes: https://arescronida.wordpress.com/
                https://es.rbth.com/