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domingo, 13 de enero de 2019

HARMONÍA

     En la mitología griega, encontramos los siguientes personajes con el nombre de Harmonía:

          1-HARMONÍA: Una ninfa que fue amada por Ares en las cañadas del bosque Acmonio. Las amazonas eran descendientes suyas.

     2-HARMONÍA: Diosa de la armonía y la concordia. Su equivalente en la mitología romana es Concordia, y su opuesta griega es Eris.

      En la mayoría de las versiones, Harmonía era hija de Ares y Afrodita (siendo la única capaz de diferenciar a sus hermanos gemelos Fobos y Deimos). Según otra, Harmonía era de Samotracia, e hija de Zeus y la pléyade Electra,​ y su hermano Yasión fue el fundador de los ritos mistéricos celebrados en la isla. Era racionalizada como aliada de Afrodita Pandemos (Pandemos, hace referencia a Eros), el amor que une al pueblo, la personificación del orden y la unidad cívica.

     Casi siempre Harmonía es esposa de Cadmo, quien la reclamó a su padre Ares a cambio de una expiación que el dios le había exigido, pues Cadmo había matado a un dragón que se acababa de comer a varios de sus hombres; dicho dragón resultó ser propiedad de Ares. Con Cadmo, Harmonía fue madre de Ino, Polidoro, Autónoe, Ágave y Sémele.

     Quienes describen a Harmonía como una samotracia contaban que Cadmo, en su viaje a ese país, vio a Harmonía tras ser iniciado en los misterios, y se la llevó con la ayuda de Atenea. Cuando Cadmo fue obligado a abandonar Tebas, Harmonía le acompañó. Cuando llegaron al país de los enqueleos, estos le ayudaron en su guerra contra los ilirios, pero después él y Harmonía fueron transformados en dragones y enviados al Elíseo, o según otras fuentes fueron llevados allí en un carro tirado por dragones.

     Según una leyenda, cuando el gobierno de Tebas fue otorgado a Cadmo por Atenea, Zeus le dio a Harmonía como esposa. Todos los dioses honraron la boda con su presencia. Cadmo regaló a la novia una toga y un collar que había recibido de Hefesto o de Europa.​ Este collar, llamado habitualmente Collar de Harmonía, traía la desgracia a cualquiera que lo poseyera. Otras tradiciones afirman que Harmonía había recibido el collar de alguna otra deidad, como Afrodita o Atenea.

     Polinices, que heredó el collar, lo dio a Erífile para que persuadiera a su marido Anfiarao de que emprendiera campaña contra Tebas. Por medio de Alcmeón, hijo de Erífile, el collar llegó a manos de Arsínoe, luego a las de los hijos de Fegeo, Pronoo y Agénor, y finalmente a las de los hijos de Alcmeón, Anfótero y Acarnán, quienes lo dedicaron en el templo de Atenea Pronea en Delfos. 

     El collar había traído la desgracia a todos los que lo habían poseído, y continuó haciéndolo incluso después de ser depositado en Delfos. Failo, el tirano, lo robó del templo para agasajar a su amante, la esposa de Aristón, y ella lo llevó durante un tiempo, pero al final su hijo enloqueció y prendió fuego a la casa, donde pereció con todos sus tesoros.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 1 de julio de 2015

EL SILLÓN DEL DIABLO

         La leyenda de se remonta al año 1550, cuando se fundó la primera cátedra de anatomía humana de España en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, dirigida por Alonso Rodríguez de Guevara, quien llevó a cabo las primeras disecciones humanas en España, gracias a un permiso real. 

       Andrés de Proaza era un portugués de 22 años que ansiaba el doctorado. Pero no era bien visto allí, ya que era judío, y según unos rumores, también era nigromante. Se decía que tenía un sótano por el que se veían unas misteriosas luces durante las noches, se oían lamentos y que las aguas del río Esgueva, que en ese entonces pasaba por allí, bajaban tintas en sangre.

       Durante esa época, desapareció un niño de nueve años. La gente decía que la ultima vez que se vio al niño, era cerca de la casa del "nigromante". Los hechos se pusieron en conocimiento de la autoridad competente, y cuando inspeccionaron en el sótano, tal como se esperaba, encontraron el cuerpo de la criatura.

       Andrés de Proaza declaró que la única forma que él tenía de poder estudiar las enfermedades y el dolor era practicando la vivisección, esto es la disección de animales vivos con el fin de hacer estudios fisiológicos o investigaciones patológicas. Un hombre que hizo suya la frase de "el fin justifica los medios" en pos del conocimiento y la ciencia.

       La relación que todo esto tiene con el sillón maldito, que terminó siendo el recuerdo tangible de todo aquel horror en Valladolid, es que una vez que Andrés de Proaza fue condenado a morir en la horca, éste confesó que jamás había practicado la hechicería, sino que un brujo de Navarra le había obsequiado un sillón, por haberlo protegido en su casa. Según él, cualquier persona que se sentase tres veces en él y que no fuese médico moriría, como así también quien intentase destruirlo, pero nadie le escuchó.
El Sillón del Diablo
        Fue ejecutado y sus bienes embargados. Tres subastas fueron hechas para repartir sus pertenencias, pero por su mala fama nadie quiso comprarlas y finalmente fueron destinadas a la Universidad que se hizo cargo del lote, entre los cuales estaba el 'sillón maldito.'

         Un bedel, rebuscando en el trastero encontró el sillón y lo utilizó para descansar durante las clases. A los tres días, lo hallaron muerto como si se hubiese quedado dormitando, pero nadie lo atribuyó a la maldición del Sillón. El empleado que sustituyó al fallecido, también falleció al poco tiempo, y fue entonces cuando la advertencia de Andrés de Proaza empezó a calar en la gente, hasta tal punto, que se decidió colgarlo del techo de la sacristía de la antigua Universidad de Valladolid, hasta el año 1909 en la posición anteriormente citada, patas arriba, a una altura mayor a la de un hombre y sujeto con dos abrazaderas de hierro para que nadie, jamás se pudiese sentar en él.

        Cuando se derribó el edificio histórico de la Universidad, fue trasladado al Museo Arqueológico de Valladolid. Con motivo del sexto centenario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid formó parte de las piezas que se mostraron en una exposición conmemorativa en el Museo de la Universidad de Valladolid, cuando este museo estaba situado en el Palacio de Santa Cruz.

Fuentes: Wikipedia, www.pasarmiedo.com