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jueves, 26 de abril de 2018

CIBELES

Fuente de Cibeles en Madrid, España
     Frigia, fue una antigua región de Asia Menor que ocupaba la mayor parte de la península de Anatolia, actualmente Turquía, y allí, Cibeles, era la diosa de la Madre Tierra que fue adorada desde el neolítico.

     En la mitología griega, dado que su figura ya estaba representada por otras divinidades, tuvo que ser readaptada para integrarse en los mitos ya existentes, hasta el punto de que muchos autores la consideraban el mismo personaje que Rea. De acuerdo con la mitología griega, fue Cibeles/Rea quien inició a Dioniso en su culto misterioso.

     Su equivalente romana era Magna Mater o Madre del Ida. Es una deidad de vida, muerte y resurrección. Su consorte, cuyo culto fue introducido más tarde, era Atis. Se trata de una de las principales diosas de las antiguas culturas del Oriente Próximo. En la mitología griega también es conocida como Damia.

     Se la representa con vestimentas frigias y una corona con forma de muralla. Porta las llaves que dan acceso a todas las riquezas de la tierra. Monta un carro que simboliza la superioridad de la madre Naturaleza, a la que incluso se subordinan los poderosos leones que tiran del mismo. En otras representaciones se sienta en un trono custodiado por las mismas bestias. La leyenda, relatada por Ovidio en Las Metamorfosis, las relaciona con una singular pareja mitológica, Hipómenes (Melanión, en otras versiones) y Atalanta, que compitieron en una carrera de velocidad. La astucia de Hipómenes hizo caer al suelo unas manzanas de oro que atrajeron la atención de Atalanta y la distrajeron de la carrera, que perdió. El mito concluye con la unión de los amantes dentro de un recinto sagrado dedicado a la diosa Cibeles, la cual se enfurece y como castigo los metamorfosea en leones, condenados a tirar de su carro eternamente y sin poder mirarse el uno al otro.

     En 204 a. C., durante la segunda guerra púnica, los romanos, obedeciendo a una profecía de los libros sibilinos, y del oráculo de Delfos, enviaron embajadores a Pessinus con la difícil misión de llevar a Roma la piedra sagrada (Cibeles). La llevaron escoltada por cinco quinquerremes (un barco de guerra propulsado por remos) que fueron recibidos por Claudia Quinta. Inicialmente se colocó en el templo de La Victoria en el suroeste del Monte Palatino dentro del Pomoerium, a la espera de la finalización de su propio templo.

     Al final del período republicano, los ciudadanos romanos no tenían derecho a participar en el sacerdocio y sus rituales, pero sí participaban en el festival de la diosa, el Megalesia (fiestas anuales en honor a Cibeles desde el 4 al 10 Abril). La diosa estaba representada por una escultura en el templo y sus servicios los proporcionaban sacerdotes castrados y/o eslavos, a los que denominaban galli. La autocastración a la que se sometían estos sacerdotes extranjeros en el día de la sangre homenajeaba a Atis, amado de Cibeles.

     Según el mito frigio, Zeus había depositado su semilla en la tierra mientras dormía en el monte Dídimo, en Frigia. Así fue la creación de la diosa Cibeles. De sus genitales creció un almendro cuyo fruto se depositó en el vientre de la ninfa Nana, que quedó embarazada y tuvo un hijo al que abandonó después de dar a luz. El joven, Atis, fue criado por una cabra y se convirtió en un joven muy hermoso. Cibeles se enamoró de él y iba a casarse con otra mujer, ella se puso tan celosa que le obligó a castrarse. Según unas versiones, Atis no sobrevivió a la mutilación y quedó convertido en un pino. Otras aseguran que fue enterrado en Pessinus (Pesino) y resucitado por Cibeles. Por último, alguna versión asegura que vivió como sacerdote eunuco al servicio de la diosa.
Fuente: Wikipedia
              https://mitosyleyendascr.com/

domingo, 22 de enero de 2017

GEA

     Es una deidad primordial y ctónica (hace referencia a los dioses o espíritus del inframundo) en el antiguo panteón griego. Gea es la madre Tierra de donde surgen todas las razas divinas. Ella nace después de Caos y antes de Eros. Ella sola engendró a Urano que la cubre al igual que Ponto.

     Se unió con Urano y dio a luz a los titanes: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Cronos, Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis (madre del héroe Aquiles). Los cíclopes (monstruos gigantes con un solo ojo): Brontes, Estéropes y Arges, divinidades relacionadas con el rayo y el trueno. Luego añade los tres terribles hijos de cien manos de la Tierra y el Cielo, los Hecatónquiros, Coto, Briareo y Giges, cada uno con cincuenta cabezas, gigantescos y violentos.

     Urano odiaba a todos sus hijos, por lo que los escondió en el Tártaro, en las profundidades de su madre. Un día ella decidió liberarlos y fabricó una gran hoz, y reuniendo a los titanes les pidió ayuda. Solo Crono, el menor, se atrevió a tomar la hoz y castró a su padre cuando este se acercó a Gea para yacer con ella. De las gotas de sangre y semen Gea concibió aún a más hijos: las fuertes Erinias, los Gigantes con armadura y las Meliades (ninfas de los fresnos), además de todas las divinidades relacionadas con los árboles. Crono arrojó al mar los testículos de Urano, donde produjeron una espuma de la que nació Afrodita.

     Después, Gea se unió con Ponto de donde nacieron las divinidades marinas: Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Euribia. Mientras tanto, Cronos reinaba en el mundo y se había vuelto un tirano terrible y había encerrado a sus hermanos en el Tártaro, por lo que Gea planeó una nueva venganza. Los hijos de Rea y Cronos habían sido devorados por su padre, pero cuando ella estaba en cinta de Zeus, pidió ayuda. Gea y Urano le revelaron el secreto de los Destinos y le enseñaron como burlar a Cronos. Cuando el niño nace, Gea lo esconde en una caverna, al mismo tiempo que a Cronos le Rea entregada una piedra envuelta en mantillas, a la que devoró sin notar la diferencia.

     Cuando Zeus estuvo mayor, luchó abiertamente con Cronos y Gea le hizo saber que necesitaría la ayuda de los Titanes. Estos al ser liberados por Zeus del Tártaro, le dieron el rayo, el trueno y el relámpago, armas con las que destronó a su padre.

     Pero Gea seguía descontenta por la suerte de los Hecatónquiros, que habían sido derrotados, por lo que se une con Tártaro y engendró a Tifón, con el que tuvieron que luchar los dioses por largo tiempo. Además nació de esta unión otro monstruo, Equidna.

     Tuvo mucha más descendencia que a continuación os indico. Consortes y descendencia:

          -En solitario: los Ourea, Ponto y Urano.
          -Con Éter: Ergía.
          -Con Hefesto: Erictonio.
          -Con Océano: Triptólemo.
          -Con Ponto: Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Euribia.
          -Con Poseidón: Anteo y Caribdis.
          -Con Tártaro:  Equidna, Tifón y Campe.
          -Con Zeus: Manes.
        -Con Urano: Cíclopes (Arges, Brontes y Estéropes), Hecatónquiros (Coto, Briareo y Giges), Musas Mayores (Aedea, Meletea y Mnemea), Títanes (Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Japeto y Cronos) y Titánides (Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis).
         -Con la sangre de Urano: Erinias, Meliades y Gigantes.
       -Con desconocidos: Anax, Argos, Arión, Caerus, Cécrope, Creúsa, Curetes, Escorpión, Feme, Flío, Hilo, Leito, Orión y Pitón.

Fuentes: Wikipedia, http://mitosyleyendascr.com/