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domingo, 15 de septiembre de 2019

EURO / EUROS / EURUS

     En la mitología griega, Euro, formaba parte de los Anemoi, junto con sus hermanos Bóreas (representaba el viento del norte), Notos (el viento del Sur) y Céfiro (el viento del Oeste).

     Eurus representaba al funesto viento del este. Se creía que traía calor y lluvia, y su símbolo era una vasija invertida derramando agua.

     Su equivalente en la mitología romana era Vulturno (no confundir con Volturno), un dios-río tribal que más tarde pasaría a ser la deidad romana del río Tíber.

Fuente: Wikipedia

martes, 19 de febrero de 2019

CALAIS


     En la mitología griega Calais era uno de los Boréadas, junto con su gemelo Zetes, hijos del dios-viento del norte Bóreas y de Oritía. Al igual que a su hermano Zetes, a Calais le surgieron alas en la espalda (o según otras fuentes en cabezas y pies) cuando llegó a la pubertad, pero aun sin tener que recurrir a ellas era un gran atleta, siendo el ganador de carrera a larga distancia en los juegos fúnebres de Pelias.

     Participaron en la expedición de los argonautas. Se cuenta que persiguieron a las Arpías por el aire, y que el destino de éstas era perecer a manos de estos hermanos, aunque no está claro qué les ocurrió finalmente. Algunos afirman que murieron todas menos una, pero otras aseveran que no sufrieron daño alguno, al haber jurado que no volverían a maltratar a Fineo.

     Igualmente, tampoco está claro qué ocurrió con Calais y Zetes. Algunos dicen que murieron mientras perseguían a las Arpías, pero otros afirman que más tarde (tras el retorno de los argonautas y la muerte del rey Pelías) los mató Heracles porque habían persuadido a los argonautas para que le abandonaran en Misia.

Fuente: Wikipedia

ZETES


     En la mitología griega Zetes era un hijo del dios-viento Bóreas y de Oritía. Tanto él como su hermano mellizo Calais heredaron de su madre una extraordinaria belleza, y de su padre un furor incontenible y un par de alas que les surgieron en la pubertad y que les fueron muy útiles en sus correrías. Zetes destacaba por la rapidez con la que corría, aun sin valerse de sus alas, siendo el vencedor de carrera corta en los juegos fúnebres del rey Pelias.

     Ambos hermanos, formaron parte de la expedición de los argonautas, en el transcurso de la cual ayudaron a su ex cuñado Fineo a liberarse de las terribles harpías que le acosaban. Las persiguieron por el aire hasta que cayeron extenuadas, pero no las mataron por suplicárselo Iris, que prometió que no molestarían más a Fineo. Éste, en agradecimiento, les indicó el camino más seguro hasta el Bósforo, hecho por el que fue castigado por los dioses.

     Fineo estaba casado con Cleopatra, hermana de Zetes y Calais, pero cuando ésta murió tomó por esposa a Idea, una princesa escita. Idea sentía celos por los hijos de su marido, por lo que sobornó a falsos testigos para que les acusaran de terribles delitos por los que fueron encarcelados. Pero Zetes y Calais descubrieron esta estratagema y los liberaron, haciendo ver a Fineo lo grave de su error. Éste, arrepentido, pidió perdón a sus hijos y repudió a su mujer, que volvió a Escitia.

     En un descanso de la expedición se echó en falta al dríope Hilas, que había ido a por agua y no regresó. Se le buscó durante toda la noche pero no hallaron huella de él, porque las ninfas lo habían seducido y le convencieron para que viviese con ellas en una gruta del fondo de un lago. Todos abandonaron la búsqueda menos su gran amigo Heracles y el argonauta Polifemo, que no volvieron al campamento.

     Cuando amaneció, y viendo que los vientos favorables volvían a soplar, Jasón ordenó no demorar la partida, aunque ello significase abandonar a Heracles y a Hilas en tierra firme. Esta decisión provocó grandes disputas, y cuando algunos intentaron obligar al timonel a cambiar el rumbo, Zetes y Calais se interpusieron y condujeron el barco lejos de allí. Fue por esto por lo que Heracles los mató en la isla de Tenos, donde se les erigió un monumento fúnebre. Los dioses, compadecidos, convirtieron a los mellizos en vientos.

Fuente: Wikipedia

lunes, 18 de septiembre de 2017

NOTO

     En la mitología griega, Noto era uno de los anemoi, dios del viento del sur. Estaba asociado con el desecador viento caliente de la salida de Sirio tras el solsticio de verano y se creía que traía las tormentas del final del verano y del otoño, por lo que era temido como destructor de las cosechas. 

viernes, 21 de julio de 2017

ASTREO

     En la mitología griega Astreo era una deidad astrológica. Según Hesíodo y Apolodoro, Astreo es un titán de segunda generación, hijo de Crío y de Euribia. Hermano de Palas y Perses. Sin embargo, Higino escribió que descendía directamente de Tártaro y Gea, y se refería a él como uno de los Gigantes.

     La esposa de Astreo es Eos, la diosa de la aurora, y sus hijos incluyen los cuatro Anemoi (‘vientos’), Bóreas, Noto, Euro y Céfiro y las cinco Astra Planeta. Unas pocas fuentes mencionan una hija, Astrea, pero la mayoría de los escritores la consideran hija de Zeus y Temis.

     A veces se le asocia con Eolo, el Guardián de los Vientos.

domingo, 9 de julio de 2017

ANEMOI

     En la mitología griega, los Anemoi eran dioses del viento, que se correspondían con los puntos cardinales y que estaban relacionados con las distintas estaciones y estados meteorológicos. 

     A veces eran representados como simples ráfagas de viento y otras se les personificaba como hombres alados, e incluso en ocasiones tomaban la forma de caballos encerrados en los establos de su señor y gobernante, Eolo, que reside en isla de Eolia, si bien también los demás dioses, especialmente Zeus, ejercen poder sobre ellos. Según Hesíodo los vientos beneficiosos (Noto, Bóreas, Argestes y Céfiro) eran hijos de Astreo y Eos, y los destructivos lo eran de Tifón.

       En la Odisea, Eolo proveyó a Odiseo de un odre en el que se encontraban metidos los Anemoi.

     Cuando la pira funeraria de Patroclo no pudo ser prendida, Aquiles prometió hacer sacrificios a los vientos y así Iris se apresuró a buscarlos, hallándolos dándose un festín en el palacio de Céfiro en Tracia. Bóreas y Céfiro, a instancias de Iris, cruzaron inmediatamente el mar tracio hasta Asia, haciendo que el fuego ardiera.

     Los Vientos principales eran:

           -Viento del Norte: Bóreas, que traía el aire frío invernal.
          -Viento del Sur: Noto o Austros, asociado con el desecador viento caliente tras el solsticio de verano y se creía que traía las tormentas del final del verano y del otoño, por lo que era temido como destructor de las cosechas. Su equivalente en la mitología romana era Austro.
         -Viento del Este: Euro, se creía que traía calor y lluvia, y su símbolo era una vasija invertida derramando agua. Su equivalente en la mitología romana era Vulturno, un dios-río tribal que más tarde pasaría a ser la deidad romana del río Tíber.
           -Vieno del Oeste: Céfiro, traía las suaves brisas de la primavera y principios del verano.

     Los Vientos menores eran:

          -Viento del Noreste: Cecias, encargado de arrojar el granizo. Se le representa como un hombre alado, viejo, con barba, completamente vestido de túnica y descalzo, sostiene entre sus dos manos una cesta, o más propiamente, un escudo lleno de granizo. Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caecius.
           -Viento del Sureste: Apeliotes, encargando de hace soplar el viento que hace madurar las frutas y el trigo, por ende a veces se le llama "El viento del Otoño". De él se decía que tenía su hogar cerca del palacio de Helios. Se representa, como un hombre alado, joven, sin barba, completamente vestido de túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus manos parte de un manto que lo envuelve parcialmente y sobre el cual, sostiene entre sus manos, una gran cantidad de frutas y granos. En la mitología romana el equivalente es el dios-viento Argestes.
          -Viento del Noroeste: Coro, viento frío y seco, se le asocia con el inicio del invierno. Se le representa como un hombre alado, viejo y barbudo, con el cabello desordenado, completamente vestido en túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus brazos una vasija de bronce de la cual esparce ardientes cenizas. Su equivalente en la mitología romana es el dios-viento Caurus o Corus.
            -Viento del Suroeste: Libis, tiene en su poder la popa de un barco como en actitud de andar dirigiendo uno él mismo. Se representa como un hombre alado, muy joven, sin barba, vestido con túnica y descalzo, sosteniendo entre sus manos el timón de una nave. En la mitología romana su equivalente es Afer ventus o Africus. 

Fuente: Wikipedia

miércoles, 1 de marzo de 2017

CÉFIRO

Céfiro y Flora, por William-Adolphe Bouguereau (1875)
     En la mitología griega, Céfiro era un anemoi, dios del viento del oeste, hijo de Astreo y de Eos. Céfiro era el más suave de todos y se le conocía como el viento fructificador, mensajero de la primavera. 

     En una ocasión se representa como el marido de Iris, la diosa del arco iris con quien tuvieron a Poto. Raptó a otra de sus hermanas, la diosa Cloris, a la que dio el dominio de las flores. Con Cloris fue padre de Carpo. Se decía que había competido por el amor de Cloris con su hermano Bóreas, a quien terminó ganando. También se cuenta de él que con otra de sus hermanas, la arpía Podarge, fue padre de Balio y Janto, los caballos de Aquiles.

     Uno de los mitos conocido de Céfiro es el que se le relaciona con Jacinto, un hermoso y atlético príncipe espartano. Céfiro se enamoró de él y lo cortejó, al igual que Apolo. Ambos compitieron por el amor del muchacho, éste eligió a Apolo, y Céfiro enloqueció de celos. Más tarde, al sorprenderlos practicando el lanzamiento de disco, Céfiro les mandó una ráfaga de viento, y el disco, al caer, golpeó en la cabeza a Jacinto que murió. Con la sangre del muchacho muerto, Apolo haría la flor homónima (una flor con su nombre).

     En la historia de Cupido y Psique, fue Céfiro quien ayudó a Eros transportando a Psique hasta su cueva.

     Se le describe como un hombre joven, con alas de mariposa o hada, sin barba, semidesnudo y descalzo, cubierto en parte por un manto sostenido entre sus manos, del cual lleva y va esparciendo una gran cantidad de flores.

     Su equivalente en la mitología romana era Favonio, quien ostentaba el dominio sobre las plantas y flores.

Fuente: Wikipedia

martes, 8 de marzo de 2016

BÓREAS

     Bóreas era el dios del viento del norte, hijo de Eos, Diosa del Alba, y del Titán Astreo. Vivió en Tracia, al norte del Mar Egeo, y su naturaleza era muy distinta a la de Céfiro, el suave viento del oeste, ya que eran famosas sus terroríficas tormentas. Se le representa con una figura con dos rostros y enormes alas.

     Según se contaba, Bóreas había secuestrado a Oritía, una princesa ateniense, del río Iliso. Bóreas se había encaprichado de ella y empezó a suplicar sus favores, con la esperanza de persuadirla. Cuando esto falló, volvió a su temperamento normal y la raptó cuando bailaba en la ribera del Iliso. Bóreas la recogió en una nube de viento y la llevó a Tracia, teniendo con ella dos hijos, los mellizos Zetes y Calais, y dos hijas, Quíone y Cleopatra. 

     Desde entonces, los atenienses veían a Bóreas como un pariente político. Cuando Atenas fue amenazada por Jerjes, la gente rezó a Bóreas, de quien se dice que propició vientos que hundieron 400 barcos persas.

Fuentes: Wikipedia, Mitos y Leyendas