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lunes, 25 de febrero de 2019

ADONIS

     El mito de Adonis es originario de la región de Fenicia y Judea, desde donde se extendió a todos los países del Mediterráneo. El joven Adonis resultó sumamente hermoso, hasta el punto de que la diosa Afrodita se enamoró de él locamente.

     Su equivalente semítico es Tammuz y el etrusco Atunis. Algunos mitólogos creen que su equivalente en la mitología germánica es Balder. Su culto era femenino y se desarrolló en el círculo de jóvenes mujeres alrededor de Safo (poetisa griega) en Lesbos sobre el 600 a. C..

     Existen varias versiones del nacimiento de Adonis:

     1-Afrodita instó a Mirra a cometer incesto con su padre, Cíniras o Tías, rey de Esmirna o Siria. La niñera de Mirra ayudó con el plan, y Mirra se unió con su padre en la oscuridad. Cuando Tías descubrió al fin este engaño, montó en cólera y persiguió a su hija con un cuchillo. Mirra huyó de su padre y Afrodita la transformó en un árbol de mirra. Cuando Tías disparó una flecha al árbol (o cuando un jabalí usó sus colmillos contra la corteza), Adonis nació de él.

     2-Apolodoro consideraba que Adonis era el hijo de Cíniras, rey de Pafos (Chipre), y Metarme.

     3-Hesíodo, en un fragmento, creía que Adonis era hijo de Fénix y Alfesibea (Arsíone).

     Cuando Adonis nació, era un bebé tan hermoso que Afrodita quedó hechizada por su belleza, así que lo encerró en un cofre y se lo dio a Perséfone para que lo guardara, pero quedó también encantada por su belleza sobrenatural y rehusó devolverlo. La disputa entre las dos diosas fue resuelta por Zeus (o Calíope, según las versiones), quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien quisiera. Adonis sin embargo prefería vivir con Afrodita, pasando también con ella los cuatro meses sobre los que tenía control.

     Adonis murió destrozado por los colmillos de un jabalí enviado por Artemisa como represalia por la implicación de Afrodita en la muerte de Hipólito. Otras versiones cuentan que el jabalí era el celoso amante transformado de Afrodita, Ares. Afrodita roció néctar sobre su cuerpo, de forma que cada gota de su sangre se convirtió en una flor roja llamada anémona. Cuando Afrodita corrió a socorrerle se hirió con unas zarzas y sus gotas de sangre se transformaron en unas flores parecidas a las rosas que se llamaron «adonis».

     Al morir, el río Adonis (actual Nahr Ibrahim), que nacía del monte Líbano, corrió rojo según Luciano, quien atribuye el color a la sedimentación, pero añade que «sin embargo, hay algunos habitantes de Biblos que dicen que Osiris de Egipto yace enterrado entre ellos, y que el luto y las ceremonias se hacen en honor de Osiris y no de Adonis».

Fuente: Wikipedia

lunes, 13 de noviembre de 2017

LEYENDA DEL HADA DEL LAGO

     En Gales, más concretamente, en un pequeño lago cerca de las Montañas Negras, se cuenta una leyenda sobre un joven pastor.

     Un día, durante su paseo con su ganado, el joven observó, que en el centro del lago, aparecía una hermosa criatura, en una barca dorada. Una joven hada de una belleza sin parangón, y de la que acabó perdidamente enamorado de ella.

     El pastor, deseoso de acercarse a ella, se armó de valor y le ofreció un trozo de su pan. La joven hada, después de observarlo, lo rechazó diciendo que estaba demasiado duro y desapareció.

     Cuando el joven llegó a su casa, le pidió a su madre que le preparara un pan más tierno para mañana. Al día siguiente, su madre le dio una masa sin cocer, y se fue hacía el lago. El hada volvió aparecer y le dio el pan de ese día, pero desafortunadamente, volvió a rechazarlo ya que estaba demasiado blando para ella y desapareció.

     Al tercer día, la madre del pastor, le hizo un pan un poco más cocido, pero no mucho, solo hasta el punto de darle color. Esta vez, cuando se lo ofreció, el hada aceptó y se lo comió. De repente desapareció, para volver aparecer en el lago, junto con dos figuras más, un viejo y otra hada exactamente igual a ella.

     El viejo se acercó al joven y le dijo que le ofrecía a su hija, siempre y cuando, fuera capaz de reconocerla entre las dos. El joven las observó detenidamente, pero era complicado. La joven hada, viéndole apurado, le hizo una señal para indicarle cual era, ya que en el transcurso de los días, ella también había llegado a enamorarse del joven pastor.

     Cuando el pastor eligió, el viejo le dio una gran dote, pero, le advirtió de lo caprichosas e inconstantes que suelen ser estas criaturas, por lo que sí, la reprendía más de tres veces, lo abandonaría, y aún así, el pastor aceptó.

     Vivieron muchos años felices, bendecidos con varios hijos, pero, como le había advertido el viejo, en varias veces, se mostró caprichosa e impredecible, y tuvo que reprenderla en varias ocasiones, y con la que hizo tres, lo abandonó. Desde entonces, sólo se acercaba por las noches para visitar a sus hijos, porque era a lo único incapaz de renunciar.

Fuente: https://sobregales.com/

domingo, 1 de octubre de 2017

GANIMEDES

Peter Paul Rubens, Ganimedes (1611-1612)
     En la mitología griega, Ganimedes era un héroe divino originario de la Tróade. Siendo un hermoso príncipe troyano, hijo del mismo Tros (o de Laomedonte, según las fuentes), se convirtió en el amante de Zeus y en el copero (encargado de presentar la copa real en las ceremonias oficiales) de los dioses.

     Ganimedes fue secuestrado por Zeus en el monte Ida, en Frigia (actualmente a Turquía). Ganimedes pasaba allí el tiempo de exilio al que muchos héroes se sometían en su juventud. Zeus lo vio, se enamoró de él casi instantáneamente, y enviando un águila o transformándose él mismo en una lo llevó al monte Olimpo.

     En el Olimpo, Zeus hizo a Ganimedes su amante y copero, suplantando a Hebe. Todos los dioses se llenaron de gozo al ver la belleza del joven, salvo Hera, la esposa de Zeus, que lo trató con desprecio. Su odio por el muchacho fue usado por los mitógrafos para justificar su rencor por los troyanos (junto al hecho de no habérsele concedido el premio de belleza en el juicio de Paris y a la infidelidad de Zeus con la pléyade Electra, de cuya unión nació Dárdano, ascendiente de los reyes troyanos).

     En otra versión, la titánide Eos, diosa del amanecer y experta en belleza masculina, secuestró a Ganimedes junto con su hermano Titono, su esposo, a quien le fue concedida la inmortalidad, pero no la eterna juventud. De hecho Titono vivió para siempre pero se hizo más y más anciano, terminando por convertirse en un grillo.

     El padre de Ganimedes echaba de menos a su hijo. Comprensivo, Zeus envió a Hermes con dos caballos tan veloces que podían correr sobre el agua. Hermes aseguró al padre de Ganimedes que era ahora inmortal y que sería el copero de los dioses, un puesto de mucha distinción. El tema del padre se repite en muchos de los primeros mitos griegos de amor entre hombres, sugiriendo que las relaciones homosexuales simbolizadas por estas historias tenían lugar con el consentimiento del padre.

     Más tarde Zeus ascendió a Ganimedes al cielo como la constelación Acuario, que todavía hoy está relacionada con Aquila, la del águila.

Fuente: Wikipedia

martes, 22 de agosto de 2017

LEDA

Leda y el Cisne, de Johann Hoffman
     En la mitología griega, Leda, hija de Testio y esposa del rey Tindáreo de Esparta, fue una de las féminas seducidas por Zeus.

     Zeus descendió del Olimpo en forma de un cisne al mundo terrenal, y vio a Leda mientras ella paseaba junto al río Eurotas. Según la historia, Zeus violó o sedujo a Leda en la misma noche en que ella se había acostado con su esposo, el rey Tíndaro. Más tarde Leda dio a luz a dos parejas de hijos: por un lado, a Helena y a Pólux, que serían hijos de Zeus y, por lo tanto, inmortales; y, por otra parte, a Clitemnestra y a Cástor, considerados hijos de Tíndaro,  y en consecuencia, mortales. Sin embargo, se considera a Pólux y Cástor gemelos, y se les conoce como los Dioscuros.

     En algunas versiones, ella puso dos huevos de los que nacieron los niños. En otras versiones, Helena es una hija de Némesis, la diosa que personificaba el desastre que le esperaba a las personas que padecen el orgullo de la desmesura.

     Otra versión es que, Zeus convertido en cisne, sedujo a Némesis convertida en oca, y Némesis puso un huevo azul que fue encontrado por un pastor y llevado a la reina Leda. Otra versión asegura que fue puesto entre los muslos de Leda por el dios Hermes y criados los hijos por esta; de ahí que se diga que los Dióscuros, Cástor y Pólux, y Helena de Troya, entre otros, sean sus respectivos hijos.

Fuente: Wikipedia

viernes, 21 de julio de 2017

FÓLKVANGR

     En la mitología nórdica, Fólkvangr era el lugar de residencia de la diosa Freyja en el Asgard, el mundo de los Æsir

     Freyja recibía en Fólkvangr a la mitad de los caídos en combate, perteneciendo la otra mitad al dios Odín

     Fólkvangr es mencionado en la Edda poética, compilado en el siglo XIII de las primeras fuentes tradicionales, y la Edda prosaica, escrito en el mismo siglo por Snorri Sturluson. De acuerdo a la Edda prosaica, dentro de Fólkvangr se encontraba un salón llamado Sessrúmnir. Otras leyendas dicen que mientras que el Valhalla es para los guerreros, el salón de Freyja es para los bardos, artesano y donde se reúnen los amantes separados por la muerte.


Fuente: Wikipedia

viernes, 21 de abril de 2017

NERITES

    En la mitología griega, Nerites, era hijo de Nereo y Doris, sus hermanos eran Glauco, Proteo y las Nereidas. Nerites era un niño cuando Poseidón se adueño de los dominios de Nereo, a través del matrimonio con su hermana. 

      Tuvo un romance con Afrodita, antes de que fuese una diosa Olímpica. Un día, Zeus invitó a Afrodita a formar parte de los olímpicos, esta quiso que Nerites fuera con ella, pero él se negó, prefiriendo quedarse con su familia en el mar. Afrodita incluso le prometió alas al joven, pero éste no cambió de opinión.

     Afrodita, indignada porque Nerites no aceptó su invitación, lo transformó en un caracol marino. Nerea, una de sus hermanas nereidas, lo encontró y le rogó a Poseidón para que le de volviera a su forma normal. Conmovido, Poseidon aceptó y volvió a la normalidad a Nerites, quien pasó a ser su auriga (era quién conducia un vehículo ligero tirado por dos caballos).

     Algunas versiones cuentan que Afrodita y Nerites, tuvieron un hijo, Anteros, el daimón del amor no correspondido o el desamor, que castigaba a aquellos que rompían sus votos y hacían sufrir al amando por una traición; así Anteros era uno de los erotes (cupidos que acompañan a la diosa).

               http://es.lamitologiagriega.wikia.com/ 

sábado, 25 de febrero de 2017

PERSÉFONE

Perséfone, de Christian Friedrich Tieck
     Perséfone es hija de Zeus y Deméter (hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, y diosa de la fertilidad y el trigo). Aunque hay quien dice que era hija de Zeus y Estigia, una oceánide.

     Se la representa siempre joven con un ramo de narcisos o también sentada en un trono de ébano con una antorcha en la mano. Otras veces la encontramos en un carro tirado por caballos negros, junto a Hades. Su atributo es la granada.

     Es citada en las explicaciones de los procesos naturales, con el descenso y el regreso de la diosa provocando el cambio de estación. También era conocida como la terrible Reina de los muertos, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como «La Doncella».

     Deméter fue cortejada por los dioses Hermes, Ares, Apolo y Hefesto, pero ella los rechazó y alejó a su hija de la compañía de los dioses. Pero un día, Perséfone estaba cogiendo flores inocentemente con algunas ninfas (Atenea y Artemisa, según Homero, o Leucipe, o algunas Oceánides) en un campo en Enna cuando Hades apareció, emergiendo de una grieta del suelo, y se la llevó.

     Las ninfas fueron castigadas siendo transformadas en las Sirenas por no haber intervenido. La vida quedó paralizada mientras la desolada Deméter buscaba por todas partes a su hija perdida. Hécate había oído sus gritos y sugirió a Démeter hablar con Helios, el sol, que todo lo ve, para que le contase lo que había pasado.

     Finalmente, Zeus obligó a Hades a devolver a Perséfone, enviando a Hermes para rescatarla. La única condición que se puso para liberar a Perséfone fue que no probase bocado en todo el trayecto, pero Hades la engañó para que comiese semillas de granada, que la obligaban a volver cada año un mes por cada semilla. En algunas versiones, Ascálafo contaba a los demás dioses que Perséfone se había comido voluntariamente las semillas de granada.

El Rapto de Perséfone. Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
     Cuando Deméter y su hija estaban juntas, la tierra florecía de vegetación. Pero durante seis meses al año, cuando Perséfone volvía a los infiernos, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos (ritos de iniciación anuales al culto a las diosas Deméter y Perséfone). 

     En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone. En la versión más antigua la temible diosa Perséfone era la propia Reina del Inframundo. En algunas versiones Deméter prohíbe a la tierra dar frutos, en otras está tan ocupada buscando a Perséfone que no se ocupa de ella, y en algunas la profundidad de su desesperación hace que nada crezca.

     Perséfone, como reina del Hades, sólo mostró clemencia una vez. Permitió que Orfeo se llevase a su esposa, Eurídice, de vuelta al mundo de los vivos con la condición de que ella caminase tras él y él nunca intentase mirarla a la cara hasta que estuviesen en la superficie. Orfeo accedió pero falló, al mirar atrás casi al final para asegurarse de que su esposa le seguía, y perdió a Eurídice para siempre.

     Perséfone también figura en la historia de Adonis, el consorte sirio de Afrodita. Cuando Adonis nació, Afrodita lo tomó bajo su protección y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dio a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fue resuelta por Zeus o Calíope, quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año solo.

     También departió con Psique cuando esta bajó al inframundo a buscar un cofrecito que Afrodita la había mandado a buscar.

     Cuando Hades persiguió a una ninfa llamada Mente, Perséfone la convirtió en una planta de menta.

     Perséfone era el objeto del cariño de Pirítoo. Su amigo Teseo y él prometieron casarse con sendas hijas de Zeus. Teseo escogió a Helena, la secuestró con la ayuda de Pirítoo y decidió retenerla hasta que tuviese la edad de casarse. Dejaron a Helena con la madre de Teseo, Etra, y viajaron al inframundo, reino de la elegida de Pirítoo, Perséfone, y del marido de ésta, Hades, quien fingió ofrecerles hospitalidad y preparó un banquete. Tan pronto como la pareja se sentó, las serpientes se enroscaron en torno a sus pies, atrapándolos. Teseo fue finalmente rescatado por Heracles.

     El matrimonio formado por Perséfone y Hades fue estéril. En cambio Perséfone fue seducida por su propio padre en forma de serpiente y tuvo un hijo: Zagreo, que fue asesinado por los Titanes bajos las ordenes de Hera. Un himno órfico hace a Perséfone madre de Melínoe, tras haber cohabitado con Zeus, y la Suda (enciclopedia bizantina) indica que Macaria era hija de Hades, aunque sin mencionar quien era su madre.

Fuentes: Wikipedia
                 http://mitosyleyendascr.com/ 
                http://elblogdegriego.blogspot.com.es/ 

lunes, 20 de febrero de 2017

ALCMENA

     En la mitología griega Alcmena era una mujer mortal, hija del rey Electrión de Micenas y esposa de Anfitrión. Fue madre de Heracles (Hércules en la mitología romana) con el dios Zeus.

     Zeus, aprovechando una ausencia de Anfitrión, se hace pasar por él y se acuesta con Alcmena. Al día siguiente, Anfitrión regresa y mantienen relaciones. Alcmena se queda embarazada de dos hijos, los niños son gemelos. El mayor se llama Heracles (Hércules) y es hijo de Zeus, mientras que de Anfitrión nace Ificles.

     Anfitrión se entera de la aventura de su esposa y, deseó castigarla, aunque no fue culpa suya, quemandola en la hoguera. Zeus intervino y envió una fuerte lluvia ante lo cual, Anfitrión perdonó todo y decidió incluso hacerse cargo del hijo del dios.

     Cuando Alcmena va a dar a luz, Hera, enterada de todo, interviene y logra que el parto se prolongue hasta los diez meses. Así, Euristeo nace primero, y Heracles queda sometido a los designios de Euristeo debido a un oráculo que Zeus había dictado según el cual el próximo descendiente de Perseo reinaría sobre Argos.

     Después de la muerte de Anfitrión, Alcmena se casó con el cretense Radamantis en Beocia (huyó hacia Ática porque había recibido amenazas de Euristeo, el torturador de su hijo Hércules). Cuando murió, Zeus quiso que Hermes llevase su cuerpo hasta los Campos Elíseos, donde viviría una vida eterna de sosiego y paz junto a Radamantis, que había actuado como uno de los jueces de las almas de los que morían. Según otras versiones, fue llevada al Olimpo donde compartió honores con su hijo divino.

Fuentes: Wikipedia, http://mitosyleyendascr.com/

domingo, 19 de febrero de 2017

EROS

Bénigne Gagneraux (1756 – 1795)
     Eros era el dios responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Su equivalente romano era Cupido.

      Según Eratóstenes, Eros era principalmente el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres. Su estatua podía encontrarse en las palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla. Meleagro recoge este papel en un poema conservado en la Antología Palatina: «La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres.»

     Según Hesíodo, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea, y Tártaro, el Inframundo. De acuerdo con Aristófanes, Eros brotó de un huevo puesto por la Nix, quien lo había concebido con la Érebo. Después hay una versión que hacía a Eros hijo de Afrodita con Ares, Hermes o Hefesto, o de Poros y Penia, o a veces de Iris y Céfiro. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos llamados Anteros, la personificación del amor correspondido, e Hímero, la del deseo sexual.

     Hay una historia en que, Eros, muy enfadado con Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como arquero, hizo que se enamorase de la ninfa Dafne, hija de Ladón (corto río que atraviesa la región de Arcadia), quien lo rechazó. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo. 

     Pero la historia más conocida es de Eros y Psique. Afrodita estaba celosa de la belleza de Psique, pues los hombres estaban abandonando sus altares para adorar en su lugar a una simple mujer, y así ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero el propio Eros se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psique, quienes hicieron que ésta traicionase su confianza. Herido, éste la expulsó y Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido. Apuleyo atribuye en su obra una hija de Eros a Psique, Hedoné, cuyo nombre significa ‘placer’.

Fuente: Wikipedia

sábado, 11 de febrero de 2017

CEICE Y ALCIONE

     En la mitología griega, Ceix o Ceice era un rey de Traquis en Tesalia, hijo de Eósforo. Se casó con Alcíone, hija de Eolo, el señor de los vientos, y Enárete o Egiale; y por otros del hijo homónimo de Helén. Fueron los padres de Hípaso e Hilas.

     Ceix marchó a Claros (Jonia) para consultar un oráculo, pero naufragó durante la travesía, ahogándose. Morfeo se metió en os sueños de Alcíone, y haciendose pasar por Ceice, le comunicó su muerte. La embargó tal penaque al no poder soportarlo se arrojó al mar. Apiadándose de ellos, los dioses transformaron a la pareja en alciones (un martín pescador común). Se cuenta que cuando estos pájaros hacían su nido en la playa las olas amenazaban con destruirlo. Eolo contenía sus vientos y hacía que las olas se calmasen los siete días anteriores al día más corto del año (y varios después), para que pudiesen poner sus huevos. Estos días pasaron a llamarse «días del alción», y en ellos nunca había tormentas, por lo que este pájaro se convertiría en símbolo de la tranquilidad.

     Otra versión cuenta que llevada por su vanidad, la pareja se atrevió a equipararse a Zeus y Hera. Por este sacrilegio, Alcíone fue transformada en alción y Ceix en somormujo (una ave).

Fuentes: Wikipedia

miércoles, 25 de enero de 2017

AFRODITA

    Afrodita nació del mar, cerca de Pafos (Chipre) después de que Crono cortase, durante la guerra contra los Titanes, los genitales a Urano con una hoz y los arrojase tras él al mar. Por esto, Afrodita es de una generación anterior a la de Zeus.  

     Homero cuenta otra versión, según la cual sería hija de Dione (equivalente a Gea), quien era la diosa oracular original en Dódona. Afrodita, aventurándose en batalla para proteger a su hijo Eneas, es herida por Diomedes y vuelve con su madre, postrándose de rodillas para ser reconfortada. Otros autores opinan que Afrodita era hija de Thalassa, la personificación femenina del mar, y Zeus.

     El principal centro de adoración a Afrodita permaneció en Pafos, donde había sido adorada desde mucho tiempo atrás como Ishtar y Astarté.

     Afrodita fue conocida por sus maldiciones e iras, pues cuando alguien caía en la desgracia de ofender a la diosa, se condenaba a tormentos terribles. Por ejemplo, castigó a la Aurora con un amor irrefrenable por Orión, ya que había cedido a las seducciones de Ares. También castigó a todas las mujeres de Lemnos, ya que éstas no la honraban, y las impregnó con un olor insoportable que provocó que sus hombres las abandonaran. De igual manera castigó a las hijas de Cíniras y las obligó a prostituirse con extranjeros.

     Cuenta la historia que, Discordia hizo que compitieran Afrodita, Atenea y Hera, para ver cual era la más hermosa. Zeus decidió que fuera Alejandro (Paris, héroe troyano) el que decidiera quién era la más hermosa, cada una le ofreció un regalo a cambio de que la escogiera. Atenea le ofreció la invencibilidad en la guerra, Hera le prometió el reino del universo, y Afrodita la mano de Helena (hija de Zeus y hermana de los Dioscuros), quien era la mujer más hermosa del mundo. Paris eligió a Afrodita, dando pie a la Guerra de Troya.

     Sobre ser la diosa del amor y deseo, no se le conocen muchos amantes. Aquí os dejo una lista de sus consortes más conocidos y sus descendientes:
          -Con Ares: Anteros, Deimos, Eros, Fobos, Hímero y Harmonía.
          -Con Dioniso: Himeneo y Príapo.
          -Hefesto.
          -Con Hermes: Hermafrodito, Peito y Tique. 
          -Con Poseidón: Rodo.
          -Con Adonis: Beroe.
          -Con Anquises: Eneas.
          -Con Butes: Érixe.
          -Con Faetón: Astínoo.

Fuentes: Wikipedia, http://mitosyleyendascr.com/

PSIQUE

Psique. John William Waterhouse. 1903
     Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas, hijas de un rey de Anatolia. El rumor sobre su belleza se esparció por todos los lados.

     Afrodita, celosa de su belleza, envió a su hijo Eros para que le lanzara una flecha que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Pero, Eros, nada más verla, se enamoró de ella y lanzó la flecha al mar; cuando Psique se durmió, se la llevó volando hasta su palacio.

     Para evitar la ira de su madre, una vez que tiene a Psique en su palacio, Eros se presenta siempre de noche, en la oscuridad, y prohíbe a Psique cualquier indagación sobre su identidad. Cada noche, en medio de la oscuridad, se amaban. Una noche, Psique le contó a su amado que echaba de menos a sus hermanas y quería verlas. Eros aceptó, pero también le advirtió que sus hermanas querrían acabar con su dicha. 

     A la mañana siguiente, Psique estuvo con sus hermanas, que le preguntaron, envidiosas, quién era su maravilloso marido. Psique, incapaz de explicarles cómo era su marido, puesto que jamás lo había visto, titubeó y les contó que era un joven que estaba de caza, pero acabó confesando la verdad: que realmente no sabía quién era. Así, las hermanas de Psique la convencieron para que en mitad de la noche encendiera una lámpara y observara a su amado, asegurándole que sólo un monstruo querría ocultar su verdadera apariencia. Psique les hace caso y enciende una lámpara para ver a su marido. Una gota de aceite hirviendo cae sobre la cara de Eros dormido, que despierta y abandona, decepcionado, a su amante.

     Cuando Psique se da cuenta de lo que ha hecho, ruega a Afrodita que le conceda recuperar el amor de Eros, pero la diosa, rencorosa, le ordena realizar cuatro tareas, casi imposibles para un mortal, antes de recuperar a su amante divino. Como cuarto trabajo, Psique tenía que ir al Inframundo y pedir a Perséfone, la reina del inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio, ya que la hermosura del inframundo es mortal al tacto humano. Psique subíó a una torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte pero una misteriosa voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta secreta que le permitiría entrar y regresar aún estando con vida, además de aconsejarle cómo engañar al perro Cerbero, contentar a Caronte y cómo cruzar los otros peligros de dicho sendero. Siguiendo las indicaciones, Psique apaciguó a Cerbero con un pastel de cebada y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Inframundo. En el camino, vio manos que salían del agua. Una voz le dijo que les tirase un pastel de cebada, pero ella rehusó. Una vez allí, Perséfone conmovida por su hazaña, dijo que estaría encantada de hacerle el favor a Afrodita. Una vez más pagó a Caronte y le dio el otro pastel a Cerbero para volver.

     Psique abandonó el inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma, pensando que si hacía esto, Eros le amaría con toda seguridad. Para su sorpresa del interior brotó un «sueño estigio», o sea un vapor narcótico que sume en la amnesia a los muertos cuando llegan al Hades. Eros, que la había perdonado y seguido en secreto por su aventura, voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. Estos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique. Afrodita, olvidando sus rencores bailó en la boda de Eros y Psique, y fruto de su unión tuvieron una hija llamada Hedoné (para los griegos) o Voluptas (para la mitología romana), la personificación del placer sensual y el deleite.

EURÍDICE

Orfeo y Eurídice
     En la mitología griega, Eurídice era , según Higino, una  ninfa auloníade de Tracia.

     Un día Orfeo la conoce y ambos se enamoran. El día de su boda, una víbora que le muerde un pie y le provoca la muerte.

     Orfeo, decide bajar a buscarla al inframundo. Le pide a Caronte que lo lleve en su barca hasta la otra orilla de la laguna Estigia. Consigue pasar a  Cerbero, el guardián del infierno, para que le abra las puertas de este. Ya frente al dios Hades, Orfeo suplica por su amada. Hades accede, pero pone como condición que Orfeo no contemple el rostro de Eurídice hasta no hayan salido de los infiernos.

    Orfeo atraviesa todo el inframundo en su camino de salida, pero antes de que ella pase por la última puerta Orfeo no puede contener su impaciencia y mira hacia atrás para ver el rostro de Eurídice. En ese momento ella le es arrebatada, se convierte de nuevo en sombra y él es expulsado del infierno, quedando definitivamente separado de su amada.

     Así, sin motivo alguno por el cual vivir, vaga por el mundo con su lira hasta cruzarse con las Ménades, séquito del dios Dioniso, quienes, al verse rechazadas por Orfeo, lo matan y descuartizan, arrojando los trozos al río.

     Hay otros personajes con el mismo nombre: Eurídice de Pilos, que fue esposa de Néstor; hija de Hipodamía y Pélope.

Fuente: Wikipedia

martes, 24 de enero de 2017

ORFEO

     Orfeo era hijo de Apolo y Calíope, musa de la poesía narra­tiva, si bien algunos aseguran que era hijo de Eagro, rey de Tracia.

     Orfeo podía cantar y tocar de tal manera que conmovía a humanos, animales, ár­boles, ríos y piedras. Neutralizó el canto de las peligrosas sirenas, con su propia música.

     Después del viaje de los Argonautas, Orfeo regresó a Tracia, donde se enamoró de la nereida Eurídice. El día de la boda, una serpiente venenosa mordió a Eurídice en el talón. A consecuencia de ello murió y Orfeo, bajó al mundo de los muertos para pedir a Hades y Perséfone que se la devolviesen. Sus melodías implorando al dios mientras se acompañaba de la lira conmovieron al dios de la muerte e incluso a los seres malignos del Tártaro. Hades le permitió llevarse a su amada a condición de que no volviese la vista atrás hasta haber salido de allí. Orfeo salió feliz, seguido de Eurídice, que iba más despacio debido al dolor que le producía la mordedura de una serpiente. Justo antes de salir, Orfeo se dejó llevar por la impaciencia y miró hacia atrás, lo que provocó que su amada se desvaneciese en la niebla del reino de los muertos. Orfeo volvió, pero Caronte no le quiso cruzar a través de la laguna Estigia. Orfeo pasó siete días sin co­mer a orillas de la laguna. Después regresó a Tracia, donde ya no quiso saber nada de mujeres.

     Según Platón, Hades sólo le presentó a Orfeo una aparición de Eurídice. No le entregó a su amante porque le parecía que se mostraba cobarde, y no había tenido el arrojo de morir por amor, sino que había buscado el medio de penetrar con vida en el Hades.

    Orfeo se retiró a los montes Ródope y Hemo, donde permaneció tres años evitando la unión amorosa con cualquier mujer. Seguía cantando y tocando la lira. Fue visto por las Bacantes tracias, o Ménades, que se sintieron despreciadas por él. Apresaron a los animales que lo acompañaban y a él lo apedrearon, lo despedazaron y esparcieron sus miembros. Su cabeza y su lira fueron arrojadas al río Hebro. La lira quedó en los cielos como constelación, y el alma de Orfeo encontró a Euridice en el mundo de los muertos.

     Según Pausanias, Orfeo obligaba a los maridos de las mujeres de Tracia a que lo siguieran en sus viajes. Por eso lo mataron mientras estaban borrachas , y por ello se estableció la costumbre de que los hombres salieran a combatir tras haber bebido. También se contaba que a Orfeo lo había matado un rayo enviado por Zeus en castigo por haber enseñado a los hombres misterios inauditos. Otros contaban que, subiendo del averno, Orfeo se había vuelto para ver si lo seguía Eurídice, y al no verla, se suicidó.

     Higino cuenta dos versiones. Calíope, madre de Orfeo, había participado como juez en la disputa entre Afrodita y Perséfone por la posesión de Adonis. Afrodita, al no satisfacerle el veredicto, hizo que todas las mujeres tracias se enamoraran de Orfeo hasta tal punto que llegaran a despedazarlo. Otra causa había sido que Orfeo había sido el primero en mantener relaciones amorosas con hombres, lo que había supuesto una ofensa para las mujeres.

      Según Platón, los dioses impusieron a Orfeo el castigo de morir a manos de mujeres por no haber tenido el arrojo de morir por amor como Alcestis, hija de Pelias, que había muerto en lugar de su marido Admeto.
Fuentes: Wikipedia, http://mitosyleyendascr.com/

domingo, 27 de septiembre de 2015

LA LEYENDA DE LA TORRE MALMUERTA

 
La Torre de la Malmuerta, Barrio de Santa Marina
   En la ciudad de Córdoba, encontramos una Torre en el barrio de Santa Marina, construida a principios del Siglo XV.
De planta octogonal u ochavada, la torre se apoya en un arco que corta la muralla que va a descansar en la Puerta del Rincón. Bajo el arco se pueden observar las armas reales y una inscripción casi borrada que ha dado pie a una de las leyendas existentes sobre esta torre. Está construida con piedra de cantería.


      Esta torre tiene una historia que, a través de los siglos, se convirtió en leyenda. A principios del siglo XV, habia un caballero del linaje de los Gómez de Figueroa, que se enamoró de una joven que podría haber sido su nieta. Muchos le aconsejaron que se olvidara de la doncella, pero el caballero no podía olvidarse de ella. La joven se llamaba Clara de Herrera,  era muy bella, noble y caritativa.

       El caballero, al final, le propueso matrimonio y ella aceptó. Mucha gente crítico este compromiso, y muchos afirmaron que el único motivo que tenía ella para aceptar, era por puro interes, para el día de mañana heredar todas las propiedades de este.

      Muchos hombres, intentaban acercase a la joven, con la idea de que, cuando el señor falleciera, conseguirla a ella y toda su fortuna. El caballero se daba cuenta de las intenciones de estos, y por ello sufría, aunque ella no le daba motivos para ello, llegó a obsesionarse. Clara, para evitarle ese sufrimiento, limitó sus salidas a la calle, y si lo hacia era siempre acompañada de su esposo. Como consecuencia, también dejo de asistir a las actividades de asistencia para los más necesitados, así que, les dijo que a partir de entonces, tendrían que acudir a la reja de la casona que tenía en el barrio de Santa Marina, para que estos pudieran recibir las ayudas que precisaban.

      Aun así, Clara no conseguía calmar a su esposo, que cada vez iba perdiendo más la cabeza, hasta el punto de sospechar de los propios mendigos, que utilizaban la caridad de su esposa para acercarse a ella e intentar cortejarla. 

      Al final, el esposo, decidió acudir a una hechicera que vivía en la judería cordobesa. La hechicera le escuchó y tras unos rituales, le preparó una bebida que, según ella, le ayudaría a ver lo que realmente pasaba. Después de tomarla, el caballero entró en una especie de trance y tuvo una visión, donde vio a su esposa yaciendo en su cama con otro hombre. Sin mediar palabra, se dirigió veloz a su casa, fue directo hacia ella, y sin decir nada, empezó apuñalarla hasta matarla. 

        Fue apresado, pero debido a su linaje, sólo el rey Don Enrique III de Castilla podía juzgarle. Durante el juicio, fueron muchos los testigos los que hablaron a favor de Doña Clara, y que nunca dio motivos ni señales de ninguna traición. Ante estas declaraciones, el rey, sólo pudo sentenciar que la joven había sido asesinada sin ningún motivo, que fue "malmuerta" y el caballero fue condenado a estar encerrado para siempre y tenía que restaurar la memoria de su esposa.

      El rey le obligó a vender todas sus propiedades, derribar la casona donde se cometió el asesinato y construir, en su lugar, una torre que se llamaría “la Malmuerta”, y purgar su pena en la torre hasta la muerte. La hechicera, fue sentenciada a morir en la hoguera. Pero cuando los albañiles iban a levantar la torre, se dieron cuenta de que quedaría situada varios metros fuera de las nuevas murallas.

      Al final, construyeron la torre en el lugar exacto, conectándola a la muralla por un arco de medio punto. Se edificó la torre albarrana (situada extra muros) que ha pervivido a la demolición de las murallas de Córdoba en el siglo XIX. Se cumplió así la sentencia regia de perpetuar para siempre la memoria de Clara Herrera, “La Malmuerta”.

Fuentes: Wikipedia, España Fascinante


martes, 14 de julio de 2015

GARA Y JONAY

         La "Leyenda de Gara y Jonay" constituye una de las narraciones aborígenes más populares de las Islas Canarias (España). Es la historia de amor de un príncipe y una princesa aborigen que debido la oposición de sus familias deciden suicidarse. Esta leyenda ha sido de hecho calificada como la versión canaria de Romeo y Julieta, aunque esta leyenda aborigen es considerablemente más antigua que aquella de William Shakespeare.

        Hubo un tiempo, en la isla de La Gomera vivía una muchacha llamada Gara, princesa de la isla. En esta isla había unos chorros que aún se conservan, los chorros de Epina, que podían predecir el futuro en asuntos del corazón: si el agua se mantenía tranquila indicaba dicha en el amor, mientras que si el agua se enturbiaba era signo de desamor.

        Durante la fiesta de Beñesmer, el año nuevo guanche, Gara y otras jóvenes decidieron visitar los chorros y ponerlos a prueba. Cuando llegó el turno de Gara, el agua se mantuvo tranquila y serena pero luego empezó a enturbiarse y agitarse, apareciendo un sol incendiario. Contrariada, Gara consultó a  Gerían, el sabio del lugar. Este, de manera misteriosa, le dijo: “Lo que ha de suceder, sucederá. Huye del fuego, Gara, o el fuego te consumirá”. 

        Ese mismo día llegó a la isla Jonay, hijo de un mencey tinerfeño, que junto con su padre y demás nobles fueron a las fiesta de la pequeña isla. Cuando las miradas de Gara y Jonay se cruzaron, los jóvenes se enamoraron perdidamente en ese mismo instante.  Así se lo hicieron saber a sus padres y, para añadir más jubilo y alegría al Beñesmer, quisieron hacer público su compromiso.  Pero entonces el mar se llenó de destellos: el gran volcán de Tenerife, Echeyde (Teide), arrojaba lava y fuego por el cráter. Tanta era la furia de su erupción que desde La Gomera se podían divisar las largas lenguas encendidas de la cima.

       Entonces, Gara, recordó el augurio de los chorros y del anciano. Gara era princesa de Agulo, El Lugar Del Agua. Jonay venía de la Tierra del Fuego, de la Isla del volcán.  Gara y Jonay, agua y fuego.  Aquel amor era imposible.  Los padres de ambos, al enterarse del augurio, les prohibieron verse y al separarlos, la furia del volcán cesó.

       El joven Jonay, una vez de vuelta a Tenerife, no podía olvidar a Gara, así que, bajo el manto de la noche, se dispuso a volver junto a su amada a nado. Cuando llegó a La Gomera buscó a Gara, cuando la encontró, la convenció para huir juntos. Ambos se dirigieron hacia El Cedro, en lo más alto de la isla, perseguidos por los soldados del padre de ella. Los amantes subieron hasta el pico más alto de La Gomera, y al verse acorralados, tomaron un palo afilado por ambas puntas y, apoyándolo en sus pechos, se abrazaron y murieron atravesados.

     Desde entonces esa montaña se llama Garajonay, en recuerdo de los dos enamorados que prefirieron morir juntos a continuar su vida separados. Actualmente el lugar es un Parque Nacional: el Parque Nacional de Garajonay.

Chorros de Epina
 Fuentes: Wikipedia, Cuentos del Mundo

viernes, 3 de julio de 2015

EL CASTILLO DE PEDRAZA

          El Castillo de Pedraza encierra una misteriosa historia de amor y venganza. Se cuenta que Elvira y Roberto, dos enamorados de la zona, fueron asesinados por los celos del señor del castillo, que estaba enamorado de Elvira. 
         
          El Señor de Pedraza, Don Sancho de Ridaura se había casado con la hermosa Elvira, pero después de las nupcias, Don Sancho tuvo que partir a la guerra. Cuando regresó a su castillo después de la victoria contra los moros en la batalla de las Navas de Tolosa, fue a abrazar a su esposa, pero el recibimiento no fue lo que esperaba. Elvira estaba distante, fría, algo había ocurrido en su ausencia. 

          Don Sancho llamó entonces a uno de sus más antiguos y fieles criados y le preguntó si había ocurrido algo en el castillo durante su ausencia.   El criado le contó entonces que había notado desde hacía tiempo una estrecha relación entre doña Elvira y su confesor, llamado Roberto, y que, incluso, había le sorprendido alguna noche entrar en sus aposentos cuando todo el castillo dormía. Al ser su hombre de confianza, el señor le creyó y encima, nunca le había gustado ese fraile.

          Tras la muerte del antiguo capellán del castillo don Sancho acudió al monasterio cercano para solicitar al abad un nuevo capellán que sustituyera al fallecido.  El fraile Roberto fue enviado por el abad del monasterio. Don Sancho descubrió que, Roberto, antes de ser fraile, fue el prometido de Doña Elvira, pero ese compromiso se trunco al reclamarla él como su esposa. El destino era caprichoso y cruel.

          A don Sancho ya no tenía duda alguna que su esposa le había engañado con aquel fraile. Al día siguiente, por la noche se celebraría una gran cena a la que estaban invitados todos los nobles del reino. Llegada esta, Don Sancho, sentó a cada lado, al capellán y a doña Elvira. Al final de la cena, anunció que iba a otorgar un merecido premio  a  aquel que había prestado un importante servicio al castillo durante su ausencia. Y mientras miraba fijamente al capellán dijo con voz solemne dirigiéndose a él: “Una corona bendita y consagrada lleva sobre la cabeza como insignia de honradez, virtud y santidad. Yo le pondré otra que si no tan divina será al menos tan duradera”. Y haciendo una señal, se acercaron dos vasallos con en una bandeja de plata una corona de hierro, cuya parte inferior estaba formada por afiladas puntas enrojecidas al fuego. Don Sancho, poniéndose unos guantes de acero, tomó la corona y la colocó con fuerza sobre la cabeza del fraile mientras le decía: “En recompensa por tus servicios”.

        Después se dirigió hacia su esposa,  pero ésta había desaparecido. Salió en su busca y la encontró en sus aposentos, sobre la cama y con el corazón traspasado por una daga. De repente, el castillo se ve envuelto en llamas lo que hace que todos los invitados huyan aterrorizados en todas direcciones. Solo se encontraron los cadáveres calcinados de los dos amantes. De don Sancho nunca nada más se supo. Algunos aseguraron que le vieron caminar errante con la mirada perdida y sin rumbo fino.

         Hoy, el castillo de Pedraza es un museo en homenaje al afamado pintor Ignacio Zuloaga, ajeno a todos aquellos acontecimientos. Se cuenta que, en ciertas noche de luna llena, alrededor del  castillo dos extrañas figuras brillan coronadas por una orla de fuego y pasean por las almenas, eternamente juntas.

jueves, 2 de julio de 2015

EL SALTO DE LA NOVIA

       Hace muchos años, en el pueblo de Navajas (provincia Castellón), los novios que iban a contraer matrimonio, tenían que demostrar ante todos que se querían de verdad, y asegurarse la felicidad y fertilidad del matrimonio, mediante una prueba prueba.

       Antes de la boda, los novios, acompañados de familiares y amigos, iban a la Cascada del Brazal, que era la parte más estrecha el río Palancia, la novia tendría que cruzar de un salto a la orilla opuesta, delante de todos.
Cascada del Brazal
         Si lo conseguía, era señal de buen futuro para el matrimonio, y se demostraría que la joven quería fielmente a su novio; pero si no lograba el salto, se consideraba un mal augurio, como consecuencia, los novios rompían su compromiso y su relación.

          Un día, una pareja se dirigió a la Cascada para demostrar ante todos.  Sabían la presión a la que estaban sometidos al ser observados por tanta gente, pero estaban dispuestos a demostrar que aquella absurda tradición, no era más que una tontería que poco iba a mermarles el amor que sentían el uno por el otro.

         La gente del pueblo esperaba el salto con impaciencia. Pero aquel día, el Palancia estaba muy revuelto, debido a las fuertes lluvias de los días anteriores. El ruido del agua era ensordecedor, aunque confiaban en el destino, pues daban por seguro que la fuerza del amor de aquella joven sería más fuerte que la del embravecido río.

         La novia no estaba dispuesta a que el río le arrebatara su más preciado tesoro, aquel joven de tez morena y ojos verdes, por el cual sentía una pura pasión. Así que, aunque nerviosa, se separó de su amado y se dispuso a saltar. Cogió carrerilla y controlaba el momento de tomar impulso, pero cuando llegó el salto, perdió pié y… la fatalidad quiso que cayera al agua y fuera rápidamente arrastrada hacia un remolino que la escondía y la mostraba a su capricho.

       El joven, desesperado, se arrojó inmediatamente al río para tratar de rescatarla, pero por más esfuerzos que hizo en su desesperado intento, el agua los sumergió a ambos. Sus jóvenes cuerpos, inertes y entrelazados, aparecieron río abajo, donde el agua culmina su remanso.

        Este hecho, hizo reflexionar a toda la población sobre esta tradición y vieron que aquello podría traer más desgracias que alegrías, se dinamitó el paso estrecho para que en el futuro, a nadie se le ocurriese saltar de nuevo.

        Hoy en día, se dice que en las noches de luna llena, se escuchan por el valle los lamentos y las promesas de los enamorados que murieron por demostrar a los demás lo que ellos bien sabían. Desde entonces la Cascada del Brazal llora su perdida, y el río se convierte en el manto blanco y puro de la novia, que acoge tiernamente a su amante, convertido en piedra.
Monumento a los jóvenes enamorados