En la mitología griega, Ágave, es el nombre de varios personajes:
En la obra de
Eurípides Las bacantes, Penteo no reconoce la divinidad de Dioniso y prohíbe su culto. El propio Dioniso, que es primo de Penteo, lo atrae a un bosque en el que será descuartizado por las ménades tebanas, entre las que están su propia hermana, Ino, y la madre de ambos: Ágave.
En otra versión de la historia, Sémele, estando embarazada de Dioniso, fue destruida al ver el esplendor de
Zeus. Sus hermanas difundieron la historia de que solo había intentado ocultar su culpa, al pretender que Zeus era el padre de su hijo, y que su destrucción fue un justo castigo por su falsedad. Esta calumnia sería más tarde vengada sobre Ágave, pues después de que Dioniso hubiera cruzado el mundo, llegó a Tebas y obligó a las mujeres a celebrar sus fiestas dionisíacas en el monte
Citerón. Penteo, deseando evitar o detener estos rituales, fue en persona al Citerón, pero allí fue descuartizado por su propia madre Ágave, quien en su frenesí creyó que era una bestia salvaje.
Por estas transgresiones, según
Higino, Ágave se exilió de Tebas y huyó a Iliria, donde se casó con el rey Licoterses, a quien luego mató para lograr la ciudad para su padre Cadmo. Este relato, sin embargo, fue claramente traspuesto por Higino, y debe haber pertenecido a una parte anterior de la historia de Ágave.
2-ÁGAVE: una de las 50 hijas de
Dánao, rey de Argos, las
danaides. Dánao y su hermano
Egipto, eran los dos hijos varones de
Belo, habidos con su esposa
Anquínoe. Los dos hijos de Belo parecían ser antitéticos en todo. Así, mientras que Dánao llegó a tener cincuenta hermosas hijas y ningún hijo varón; y el segundo, Egipto, tuvo cincuenta hijos varones y ninguna hija. Estos fueron guerreros bien preparados para el combate que se esparcieron por diversos territorios griegos y fueron fundadores de diversas ciudades.
Egipto, persiguió a su hermano Dánao, a pesar de todos los acuerdos alcanzados con él para repartirse su herencia y propiedades. Llegó un momento en que, para proteger a sus hijas, Dánao huyó con ellas buscando nuevos territorios en que afincarse. Dánao se instaló en Argos, donde reinaba
Gelánor, que los recibió, pero que acabó cediéndole su trono.
Argos fue prosperando y adquirió un auge económico que despertó la envidia, de Egipto, que acabó exigiendo a su hermano el matrimonio de las cincuenta parejas que podían formarse con la descendencia de ambos. Dánao se vio forzado a aceptar. Sin embargo, el día de la boda entregó una daga a cada una de sus hijas, ordenándoles que durante la noche nupcial, diesen muerte a cada uno de sus maridos. Pero
Hipermnestra desobedeció a su padre pues su marido
Linceo había respetado su deseo de permanecer virgen. Dánao se enfureció con su hija y actuó contra ella, pero
Afrodita intervino para salvarla. Más tarde Linceo mataría a Dánao, vengando así la muerte de sus hermanos.
Fuente: Wikipedia